Alberto Fernández en México: sus coincidencias con López Obrador, sus diferencias con Bolsonaro y la primer aproximación con Trump

(Desde México). El presidente electo de Argentina, Alberto Fernández,aprovechó las primeras horas de su viaje a México para descansar y luego visitó “La Casa Azul”, el museo en honor a la conocida artista mexicana Frida Kahlo.Invitado por la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, el mandatario electo recorrió junto con su comitiva la casa donde Kahlo vivió con su esposo, el también reconocido muralista mexicano Diego Rivera.Al tiempo que Fernández pasaba sus horas sin actividades oficiales, colaboradores cercanos brindaron detalles acerca de la agenda que tendrá durante los próximos días. Su objetivo principal, indicaron, es crear vínculos comerciales con México y estrechar lazos entre los sectores progresistas de América Latina.Fernández ya tiene programada una reunión el lunes con el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador. EL encuentro, de caracter privado, tendrá lugar en Palacio Nacional. Al finalizar, ofrecerá una conferencia de prensa ahí mismo.El próximo ítem en la agenda será una reunión con el empresario Carlos Slim, con quien tratará temas de inversión.Desde el entorno del presidente electo explicaron que ambos se han encontrado ya en numerosas ocasiones y recordaron que Slim, el hombre más rico de América Latina, ya ha realizado cuantiosas inversiones en Argentina.Ese mismo lunes, Fernández tiene previsto también acudir a una cena con 10 importantes empresarios mexicanos. El evento es organizado por el empresario y ahora jefe de Oficina de la Presidencia de México, Alfonso Romo.El martes, en tanto, Alberto Fernández se reunirá por la mañana con autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Por la tarde dará una conferencia magistral en esa casa de estudios, en la cual el eje de la conversación girará alrededor de los desafíos de América Latina.El presidente electo de Argentina no tiene una agenda definida con López Obrador. Hablarán de temas comerciales. La situación de Venezuela no será uno de los temas prioritarios, indicaron fuentes cercanas a Fernández.Sin embargo, el mandatario argentino coincide con la política de su futuro par con respecto a Venezuela, la cual define como de no intervención, aseguraron los que lo conocen.Respecto a la llamada que sostuvo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los asesores indicaron que el mandatario estadounidense le manifestó su entusiasmo por conocerlo, y que el presidente electo respondió de la misma manera.Con respecto a la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), desde el entorno del futuro mandatario afirmaron que el presidente norteamericano aseguró que ayudaría con ellas. Fernández había hecho referencia a este pasaje de la conversación cuando, en su cuenta de Twitter, agradeció el llamado de Trump. “Me comunicó que instruyó al FMI para que trabajemos juntos para resolver el problema de nuestra deuda”, indica el párrafo de su publicación.Además, para enfatizar la postura que Fernández tendrá a la hora de sentarse a negociar, resaltaron que mismos directores del organismo internacional habían advertido sobre inconsistencias del programa de salvataje financiero. De acuerdo a sus colaboradores, Fernández celebra que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, haya anunciado que no asistirá a su toma de protesta que se realizará el próximo 10 de diciembre. Por el contrario, invitará de manera personal al López Obrador y espera que asista, ya que tienen muchos amigos en común.Refiriéndose ya al futuro inmediato posterior a la visita, indicaron que las reuniones formales de transición comenzarán cuando Fernández regrese de su gira por México. El futuro presidente celebra que se haya logrado un diálogo con Mauricio Macri, algo que ayudará a que el proceso se desarrolle con mayor facilidad. En contraste, condena las declaraciones de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien habló de un regreso del narcotráfico y la delincuencia al país junto con el próximo Gobierno.Ante las especulaciones de que la visita de Fernández a México sería para conformar una especie de Eje de izquierda en América Latina, y la manera en que pudiera interpretarlo Trump, un asesor de Fernández fue tajante: dijo que nadie está pensando en eso y en caso de que así fuera, este solo estaría compuesto por López Obrador y Fernández. “Trump no corre ningún peligro”, enfatizó irónicamente.López Obrador fue uno de los primeros presidentes que felicitó por teléfono a Fernández el domingo pasado cuando se confirmó el triunfo electoral: allí fue cuando acordaron la visita que se concretará mañana. MÁS SOBRE ESTE TEMA: Alberto Fernández recorrió el museo de Frida Kahlo al sur de la Ciudad de México“Feliz de estar en su país”: así fue el arribo de Alberto Fernández a México en su primera gira como presidente electoDonald Trump llamó a Alberto Fernández para felicitarlo por su triunfo electoral

Fuente

La ideología del kirchnerismo tendrá que lidiar con la realidad económica

A Alberto Fernández le conviene que Mauricio Macri deje que suba el tipo de cambio y le guarde la mayor cantidad de reservas para cuando llegue al gobierno el 10 de diciembre. En cambio al Presidente no le conviene que el tipo de cambio se dispare y terminar como quien que se le descontroló por completo el mercado de cambios (Gustavo Gavotti)Así como sorprendieron los resultados de las PASO, también sorprendieron los resultados de las elecciones generales en que Juntos por el Cambio logró achicar notablemente la diferencia respecto de entonces, ganando en los distritos electorales de mayor peso nacional como son Córdoba, Santa Fe, CABA y Mendoza, salvo, claro está, la provincia de Buenos Aires. Y ese resultado lo logró a pesar de la profunda crisis económica que generó el gradualismo.La importancia del resultado electoral tiene que ver con el dato de que Mauricio Macri conserva un importante respaldo electoral y, por lo tanto, no es un presidente en retirada a las apuradas sin apoyo electoral. Si Macri hubiese perdido por 15 o 20 puntos, tal vez hubiese sido un presidente en retirada apresurada, en este nuevo escenario no tiene porqué rifar cualquier medida económica que le pida Alberto Fernández. Dicho en otras palabras, hay cierta paridad de fuerzas que le permitiría negociar en forma ordenada la transición.El dato de muy corto plazo tiene que ver con el tema del tipo de cambio. A Alberto Fernández le conviene que Mauricio Macri deje que suba el tipo de cambio y le guarde la mayor cantidad de reservas para cuando llegue al gobierno el 10 de diciembre. En cambio al Presidente no le conviene que el tipo de cambio se dispare y terminar como quien que se le descontroló por completo el mercado de cambios.Otro tema pendiente que queda de aquí hasta el 10 de diciembre es el de las tarifas de los servicios públicos, porque quedaron congeladas hasta noviembre y habría que ver cuánto ajuste aplica el gobierno antes de finalizar el mandato. Recordemos que el kirchnerismo dejó un flor de problema en ese tema con subsidios económicos que llegaron a tener un peso de 5 puntos sobre el PBI y Cambiemos lo bajó a 2 puntos. Le queda al gobierno de Fernández terminar de corregir ese problema o continuarlo.El kirchnerismo dejó un flor de problema con las tarifas de los servicios públicos, con subsidios económicos que llegaron a tener un peso de 5 puntos sobre el PBI y Cambiemos lo bajó a 2 puntos. Le queda al gobierno de Fernández terminar de corregir ese problema o continuarloEl gran dilema va a ser con el Fondo Monetario Internacional, siendo que el kirchnerismo lo tiene como al gran enemigo. Seguramente habrá en ese flanco un serio problema, tanto por el acceso al financiamiento de parte del nuevo gobierno como para el mismo FMI que le prestó USD 57.000 millones a Argentina y ahora va a tener problemas para cobrarlos.El gran dilema va a ser con el Fondo Monetario Internacional, siendo que el kirchnerismo lo tiene como al gran enemigoPero el gran dilema que se presenta hacia adelante es cómo hará el kirchnerismo para llevar adelante su política económica dado que el escenario es totalmente diferente al de 2003 e incluso de 2007. Ya no está el viento de cola con una soja en USD 480 dólares promedio, ni hay un gran stock de capital para utilizar como forma de financiamiento de políticas populistas.Además, en 2003 el gasto público consolidado estaba en 29% del PBI y ahora está en 47%, la presión impositiva consolidada estaba en 27% del PBI y actualmente ronda el 42%. Son dos escenarios totalmente diferentes que no dejan mucho margen para hacer políticas redistributivas e incentivar el consumo interno. Ni siquiera hay margen para aplicar política monetaria expansiva.Tenemos por delante una pelea entre la realidad económica y la ideología populista del peronismo. Si la segunda pretende imponerse por sobre la primera, la crisis económica que tendremos por delante puede llegar a ser de magnitudes insospechadasFinalmente, el kirchnerismo ya no tendrá una mayoría absoluta en el Congreso, con lo cual no podrá pasar cualquier ley que desee. En definitiva, la economía está más para una reducción de gasto público y baja de impuestos que para seguir con este gasto público y esta carga tributaria.Tenemos por delante una pelea entre la realidad económica y la ideología populista del peronismo. Si la segunda pretende imponerse por sobre la primera, la crisis económica que tendremos por delante puede llegar a ser de magnitudes insospechadas.Seguí leyendo:Alberto Fernández confirmó que mañana se reunirá con Mauricio Macri: “Empezaremos a ver cómo transcurrimos el tiempo que nos queda”Cristina Kirchner: “Señor Presidente, le voy a pedir que tome las medidas necesarias para alivianar la situación dramática que vive el país”

Fuente

La ideología del kirchnerismo tendrá que lidiar con la realidad económica

A Alberto Fernández le conviene que Mauricio Macri deje que suba el tipo de cambio y le guarde la mayor cantidad de reservas para cuando llegue al gobierno el 10 de diciembre. En cambio al Presidente no le conviene que el tipo de cambio se dispare y terminar como quien que se le descontroló por completo el mercado de cambios (Gustavo Gavotti)Así como sorprendieron los resultados de las PASO, también sorprendieron los resultados de las elecciones generales en que Juntos por el Cambio logró achicar notablemente la diferencia respecto de entonces, ganando en los distritos electorales de mayor peso nacional como son Córdoba, Santa Fe, CABA y Mendoza, salvo, claro está, la provincia de Buenos Aires. Y ese resultado lo logró a pesar de la profunda crisis económica que generó el gradualismo.La importancia del resultado electoral tiene que ver con el dato de que Mauricio Macri conserva un importante respaldo electoral y, por lo tanto, no es un presidente en retirada a las apuradas sin apoyo electoral. Si Macri hubiese perdido por 15 o 20 puntos, tal vez hubiese sido un presidente en retirada apresurada, en este nuevo escenario no tiene porqué rifar cualquier medida económica que le pida Alberto Fernández. Dicho en otras palabras, hay cierta paridad de fuerzas que le permitiría negociar en forma ordenada la transición.El dato de muy corto plazo tiene que ver con el tema del tipo de cambio. A Alberto Fernández le conviene que Mauricio Macri deje que suba el tipo de cambio y le guarde la mayor cantidad de reservas para cuando llegue al gobierno el 10 de diciembre. En cambio al Presidente no le conviene que el tipo de cambio se dispare y terminar como quien que se le descontroló por completo el mercado de cambios.Otro tema pendiente que queda de aquí hasta el 10 de diciembre es el de las tarifas de los servicios públicos, porque quedaron congeladas hasta noviembre y habría que ver cuánto ajuste aplica el gobierno antes de finalizar el mandato. Recordemos que el kirchnerismo dejó un flor de problema en ese tema con subsidios económicos que llegaron a tener un peso de 5 puntos sobre el PBI y Cambiemos lo bajó a 2 puntos. Le queda al gobierno de Fernández terminar de corregir ese problema o continuarlo.El kirchnerismo dejó un flor de problema con las tarifas de los servicios públicos, con subsidios económicos que llegaron a tener un peso de 5 puntos sobre el PBI y Cambiemos lo bajó a 2 puntos. Le queda al gobierno de Fernández terminar de corregir ese problema o continuarloEl gran dilema va a ser con el Fondo Monetario Internacional, siendo que el kirchnerismo lo tiene como al gran enemigo. Seguramente habrá en ese flanco un serio problema, tanto por el acceso al financiamiento de parte del nuevo gobierno como para el mismo FMI que le prestó USD 57.000 millones a Argentina y ahora va a tener problemas para cobrarlos.El gran dilema va a ser con el Fondo Monetario Internacional, siendo que el kirchnerismo lo tiene como al gran enemigoPero el gran dilema que se presenta hacia adelante es cómo hará el kirchnerismo para llevar adelante su política económica dado que el escenario es totalmente diferente al de 2003 e incluso de 2007. Ya no está el viento de cola con una soja en USD 480 dólares promedio, ni hay un gran stock de capital para utilizar como forma de financiamiento de políticas populistas.Además, en 2003 el gasto público consolidado estaba en 29% del PBI y ahora está en 47%, la presión impositiva consolidada estaba en 27% del PBI y actualmente ronda el 42%. Son dos escenarios totalmente diferentes que no dejan mucho margen para hacer políticas redistributivas e incentivar el consumo interno. Ni siquiera hay margen para aplicar política monetaria expansiva.Tenemos por delante una pelea entre la realidad económica y la ideología populista del peronismo. Si la segunda pretende imponerse por sobre la primera, la crisis económica que tendremos por delante puede llegar a ser de magnitudes insospechadasFinalmente, el kirchnerismo ya no tendrá una mayoría absoluta en el Congreso, con lo cual no podrá pasar cualquier ley que desee. En definitiva, la economía está más para una reducción de gasto público y baja de impuestos que para seguir con este gasto público y esta carga tributaria.Tenemos por delante una pelea entre la realidad económica y la ideología populista del peronismo. Si la segunda pretende imponerse por sobre la primera, la crisis económica que tendremos por delante puede llegar a ser de magnitudes insospechadas.Seguí leyendo:Alberto Fernández confirmó que mañana se reunirá con Mauricio Macri: “Empezaremos a ver cómo transcurrimos el tiempo que nos queda”Cristina Kirchner: “Señor Presidente, le voy a pedir que tome las medidas necesarias para alivianar la situación dramática que vive el país”

Fuente

La ideología del kirchnerismo tendrá que lidiar con la realidad económica

A Alberto Fernández le conviene que Mauricio Macri deje que suba el tipo de cambio y le guarde la mayor cantidad de reservas para cuando llegue al gobierno el 10 de diciembre. En cambio al Presidente no le conviene que el tipo de cambio se dispare y terminar como quien que se le descontroló por completo el mercado de cambios (Gustavo Gavotti)Así como sorprendieron los resultados de las PASO, también sorprendieron los resultados de las elecciones generales en que Juntos por el Cambio logró achicar notablemente la diferencia respecto de entonces, ganando en los distritos electorales de mayor peso nacional como son Córdoba, Santa Fe, CABA y Mendoza, salvo, claro está, la provincia de Buenos Aires. Y ese resultado lo logró a pesar de la profunda crisis económica que generó el gradualismo.La importancia del resultado electoral tiene que ver con el dato de que Mauricio Macri conserva un importante respaldo electoral y, por lo tanto, no es un presidente en retirada a las apuradas sin apoyo electoral. Si Macri hubiese perdido por 15 o 20 puntos, tal vez hubiese sido un presidente en retirada apresurada, en este nuevo escenario no tiene porqué rifar cualquier medida económica que le pida Alberto Fernández. Dicho en otras palabras, hay cierta paridad de fuerzas que le permitiría negociar en forma ordenada la transición.El dato de muy corto plazo tiene que ver con el tema del tipo de cambio. A Alberto Fernández le conviene que Mauricio Macri deje que suba el tipo de cambio y le guarde la mayor cantidad de reservas para cuando llegue al gobierno el 10 de diciembre. En cambio al Presidente no le conviene que el tipo de cambio se dispare y terminar como quien que se le descontroló por completo el mercado de cambios.Otro tema pendiente que queda de aquí hasta el 10 de diciembre es el de las tarifas de los servicios públicos, porque quedaron congeladas hasta noviembre y habría que ver cuánto ajuste aplica el gobierno antes de finalizar el mandato. Recordemos que el kirchnerismo dejó un flor de problema en ese tema con subsidios económicos que llegaron a tener un peso de 5 puntos sobre el PBI y Cambiemos lo bajó a 2 puntos. Le queda al gobierno de Fernández terminar de corregir ese problema o continuarlo.El kirchnerismo dejó un flor de problema con las tarifas de los servicios públicos, con subsidios económicos que llegaron a tener un peso de 5 puntos sobre el PBI y Cambiemos lo bajó a 2 puntos. Le queda al gobierno de Fernández terminar de corregir ese problema o continuarloEl gran dilema va a ser con el Fondo Monetario Internacional, siendo que el kirchnerismo lo tiene como al gran enemigo. Seguramente habrá en ese flanco un serio problema, tanto por el acceso al financiamiento de parte del nuevo gobierno como para el mismo FMI que le prestó USD 57.000 millones a Argentina y ahora va a tener problemas para cobrarlos.El gran dilema va a ser con el Fondo Monetario Internacional, siendo que el kirchnerismo lo tiene como al gran enemigoPero el gran dilema que se presenta hacia adelante es cómo hará el kirchnerismo para llevar adelante su política económica dado que el escenario es totalmente diferente al de 2003 e incluso de 2007. Ya no está el viento de cola con una soja en USD 480 dólares promedio, ni hay un gran stock de capital para utilizar como forma de financiamiento de políticas populistas.Además, en 2003 el gasto público consolidado estaba en 29% del PBI y ahora está en 47%, la presión impositiva consolidada estaba en 27% del PBI y actualmente ronda el 42%. Son dos escenarios totalmente diferentes que no dejan mucho margen para hacer políticas redistributivas e incentivar el consumo interno. Ni siquiera hay margen para aplicar política monetaria expansiva.Tenemos por delante una pelea entre la realidad económica y la ideología populista del peronismo. Si la segunda pretende imponerse por sobre la primera, la crisis económica que tendremos por delante puede llegar a ser de magnitudes insospechadasFinalmente, el kirchnerismo ya no tendrá una mayoría absoluta en el Congreso, con lo cual no podrá pasar cualquier ley que desee. En definitiva, la economía está más para una reducción de gasto público y baja de impuestos que para seguir con este gasto público y esta carga tributaria.Tenemos por delante una pelea entre la realidad económica y la ideología populista del peronismo. Si la segunda pretende imponerse por sobre la primera, la crisis económica que tendremos por delante puede llegar a ser de magnitudes insospechadas.Seguí leyendo:Alberto Fernández confirmó que mañana se reunirá con Mauricio Macri: “Empezaremos a ver cómo transcurrimos el tiempo que nos queda”Cristina Kirchner: “Señor Presidente, le voy a pedir que tome las medidas necesarias para alivianar la situación dramática que vive el país”

Fuente

Elecciones 2019: en el búnker del Frente de Todos festejan una “victoria contundente” y en el oficialismo pidieron esperar los resultados oficiales

En el búnker del Frente de Todos reina la algarabía (AP) (Natacha Pisarenko/)A una hora del cierre de las mesas de votación en todo el país, el Frente de Todos se mostró más eufórico que Juntos por el Cambio. Alberto Fernández, candidato presidencial, salió a agradecer el respaldo a la puerta de su casa. “Es un gran día para la Argentina, todo va a andar muy bien”, declaró. Santiago de Cafiero, uno de sus colaboradores de mayor confianza, dijo que obtendrán un resultado aún más abultado que en las primarias. Y Mariano Recalde, candidato a senador en la Ciudad de Buenos Aires, planteó una victoria contundente con resultados históricos en la Capital. El optimismo de los dirigentes se reflejó en la militancia, que comenzó a celebrar en las calles de Chacarita, donde se montó la sede de campaña del Frente de Todos. En ese lugar, hay pantallas y vallas repartidas a lo largo de cuatro cuadras. Está todo preparado para una posible afluencia masiva de personas. El “Mago” sin dientes llegó al búnker de Juntos por el Cambio (Nicolás Stulberg)En el oficialismo son cautos. El jefe de Gabinete, Marcos Peña, pidió prudencia, y repitió la teoría esbozada temprano: “Quizás tenemos que esperar el escrutinio definitivo para conocer si hay balotaje”. Ese proceso lo realiza la Justicia y lleva varios días. Escoltado por Federico Salvai y Eduardo Machiavelli criticó el sistema electoral y lo calificó como arcaico. El presidente Mauricio Macri se encuentra en la Quinta de Olivos. Desde allí difundió un mensaje por redes sociales en el que les solicitó a los fiscales que cuiden la voluntad de la gente. La expectativa es enorme: no sólo por los resultados, sino por lo que sucederá a partir de mañana. Según establece la Constitución Nacional, para consagrarse presidente en primera vuelta un candidato tiene dos alternativas: sumar más de 40% de los votos y una diferencia de 10% con respecto al segundo; o sumar más de 45% de los votos.Ayer circuló la versión de que el Directorio del Banco Central había convocado para una reunión para esta noche, a las 23,con el objetivo de analizar medidas para el lunes. El viernes, el dólar volvió a subir y cerró en su precio histórico más alto: $65.

Fuente

En un escenario polarizado, los argentinos eligen al próximo Presidente

Este 27 de octubre, cerca de 34 millones de personas definirán el próximo presidente entre las seis listas de candidatos. El duelo principal se dará entre Mauricio Macri y Alberto Fernández.Llegó el día que definirá el destino del país por los próximos cuatro años. Casi 34 millones de votantes podrán elegir hoy a una de las seis listas que se presentan para la Presidencia de la Nación, tras una intensa campaña que tuvo como principal duelo las fórmulas de Juntos por el Cambio, encabezada por Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto, y del Frente de Todos, representada por Alberto Fernández-Cristina Kirchner.Según los datos de la justicia electoral, unos 33.841.837 electores están habilitados para concurrir a las 10.184 urnas distribuidas en todo el país, entre las 8 y las 18 de este domingo. Junto a la Presidencia y la Vicepresidencia, se renovarán 24 bancas de senadores y 130 diputados, y autoridades locales como el jefe de Gobierno porteño y gobernadores de la Provincia de Buenos Aires, Catamarca y La Rioja.La coalición opositora que lidera Alberto Fernández llega hoy con una amplia ventaja de 16 puntos con respecto al oficialismo, tras la sorpresiva victoria que obtuvo en las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 11 de agosto.Aquel domingo, el Frente de Todos se impuso con el 49,49% de los votos, mientras que Juntos por el Cambio consiguió el 32,93% de los sufragios positivos, si no se contabilizan los votos en blanco.De acuerdo a estos resultados, se espera que la definición de la elección esté disputada entre Mauricio Macri y Alberto Fernández. Por lo tanto, la atención estará puesta en si habrá o no balotaje.Para que se produzca este domingo una victoria definitiva, la fórmula presidencial deberá obtener el 45% de los votos válidos o el 40%, pero con una diferencia mayor al 10 por ciento con el segundo. Si no se cumple ese requisito, se realizará una segunda vuelta electoral el 24 de noviembre entre los dos más votados.Los seis candidatos presidenciales, en la foto final del segundo debate obligatorio en la Facultad de Derecho de la UBA. (Adrian Escandar/)Además de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, habrá otras cuatro alianzas en el cuarto oscuro que, sumadas entre sí, lograron el 15% de los votos en las PASO. Se trata de las listas de Consenso Federal, que postula Roberto Lavagna-Juan Manuel Urtubey; el frente Unite-Despertar, que lleva a José Luis Espert-Luis Rosales; el Frente NOS, con Juan José Gómez Centurión-Cynthia Hotton; y el Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad, representado en el binomio Nicolás del Caño-Romina del Plá.También será foco de interés la elección en la Ciudad de Buenos Aires, que por primera vez se desarrolla de manera simultánea junto a los comicios nacionales.Los candidatos a jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, Matías Lammens, Matías Tombolini y Gabriel Solano. (Gustavo Gavotti)Junto a los legisladores y representantes comuneros, más de 2.500.000 de porteños podrán votar los próximos jefe y vicejefe de Gobierno para el mandato 2019-2023, entre cuatro fórmulas: Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli, que irán por su reelección por Juntos por el Cambio; Matías Lammens y Gisela Marziotta, del Frente de Todos; Matías Tombolini y Daniela Gasparini, de Consenso Federal, y Gabriel Solano y Vanesa Gagliardi, del FIT-Unidad.La otra competencia con impacto nacional será la de la provincia de Buenos Aires. Son unos 12.515.361 bonaerenses que asistirán a la “madre de todas las batallas” para elegir autoridades locales, entre las que se destacan cinco listas a gobernador : la oficialista María Eugenia Vidal y Daniel Salvador; por Juntos por el Cambio, Axel Kicillof y Verónica Magario, por el Frente de Todos; Eduardo “Bali” Bucca y Miguel Saredi, de Consenso Federal; Christian Castillo y Mercedes Trimarci, del Frente de Izquierda-Unidad.La competencia en el CongresoEn el Congreso Nacional, se renovará la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio de la Cámara alta. Son ocho provincias las que votarán senadores nacionales, con una distribución de tres bancas por distrito: Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.Si se repitieran los resultados de las PASO, el Frente de Todos ganaría 14 de las 24 bancas que se renuevan en el Senado, y Juntos por el Cambio se quedaría con siete. El oficialismo solo ganó en la Ciudad de Buenos Aires, cuando la oposición logró victorias en Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Salta, Río Negro y Tierra del Fuego. Las tres restantes quedarían para los partidos provinciales de Santiago del Estero y de Río Negro.En Diputados, de repetirse las elecciones primarias, el kirchnerismo y sus aliados quedarán como primera minoría, muy cerca del quórum propio, con unos 120 diputados. Juntos por el Cambio, por su lado, no mermaría en cantidad de representantes.Hacia el mediodía del sábado, las Fuerzas Armadas habían cumplido el 40% del operativo de urnas. (Foto NA)Recuento y “nuevos” votantesLos centros de votación estarán abiertos de 8 a 18. El ministro del Interior Rogelio Frigerio estimó que a partir de las 21 se conocerán los primeros resultados del escrutinio provisorio. Sin embargo, podría ocurrir un escenario similar al de las PASO y que la emisión de los datos se produzca recién cuando se hubieran computado el 10% de los distritos de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.“Esta va a ser la elección con mayor control por parte de la oposición que se recuerde en la Argentina, como tiene que ser” dijo, y señaló que “antes de la medianoche estará escrutado el 90 por ciento de los votos”.Una de las particularidades de la elección es que será la primera vez que los votantes argentinos que viven fuera del país puedan votar por correo, sin tener que acercarse al consulado como era habitual anteriormente. De los 385 mil radicados en el exterior, unos 10.923 se habían anotado antes del 29 de julio para votar por correo.Unas 100 mil urnas se repartirán en todo el país. (Foto NA)A su vez, los adolescentes de entre 16 y 17 años que estrenarán ciudadanía en elecciones generales representan el 2,8% del padrón total y, en algunas provincias, alcanza a un 4 por ciento, según cifras de la Cámara Nacional Electoral.Sin embargo, el dato clave de la jornada electoral pasará por el nivel de asistencia a las urnas, que el 11 de agosto pasado fue del 76,4 por ciento. En 2015, la participación electoral en los comicios presidenciales de octubre concurrió el 81,1% del padrón. En aquella competencia, hubo una suba de 6,2 puntos entre cada elección.Campaña “a todo o nada”El jueves pasado, cada uno de los candidatos presidenciales cerraron una campaña electoral extenuante, que desde las PASO se desarrolló en un clima económico incierto marcado por una fuerte inestabilidad cambiaria, una constante pérdida de reservas y alta inflación.El presidente Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto finalizaron la gira del “Sí, se puede” en la provincia de Córdoba, el distrito que le permitió el triunfo al oficialismo en el 2015. No obstante, el hito de la campaña de Juntos por el Cambio se produjo el sábado 19, con un multitudinario acto en el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Fue el epicentro de una recorrida que incluyó 30 ciudades, y donde el presidente renovó su deseo de lograr la reelección ante más de 300 mil personas.Mauricio Macri realizó el cierre de campaña en la provincia de Córdoba. (Mario Sar)Por su lado, Alberto Fernández y la ex presidente Cristina Kirchner reunieron cerca de 50 mil adherentes en La Rambla de Mar del Plata y compartieron escenario junto al candidato a gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Ese día, el candidato presidencial del Frente de Todos se emocionó por primera vez ante unas palabras de reconocimiento que pronunció su compañera de fórmula. Desde el 11 de agosto, la coalición opositora se recostó en los resultados electorales obtenidos y espera repetirlos.Alberto Fernández compartió escenario junto a Cristina Kirchner en Mar del Plata (Frente de Todos)En el caso de Consenso Federal, el economista Roberto Lavagna cerró su campaña con un acto en la ciudad de Salta, donde gobierna su candidato a vicepresidente, Juan Manuel Urtubey.El jueves, Nicolás Del Caño y Romina del Pla, del FIT-Unidad, hicieron un acto público ante el Consulado de Chile en Buenos Aires; mientras que Frente Unite de José Luis Espert y Luis Rosales hicieron una actividad “descontracturada” con jóvenes (la “EspertFest”) en el barrio porteño de Palermo. El Frente Nos, en cambio, Juan José Gómez Centurión junto a Cynthia Hotton finalizó la campaña en Santiago del Estero junto a mil pastores evangélicos.Los votantes llegan a las urnas este domingo ante una situación económica volátil. Los últimos días tuvieron un clima de nerviosismo en los bancos y entidades financieras, ya que el público concurrió masivamente a comprar dólares para cubrirse, ante los rumores de una eventual nueva devaluación del peso.La moneda se depreció un 70% desde enero de 2018. La semana pasada, el tipo de cambio era de $60,73 por dólar, pero este viernes se ubicó en $64,51, lo que implicó una baja de 5,86% al cierre del horario bancario.Por estas horas, unas 60 mil personas trabajan en la logística y unas 100 mil en el operativo de seguridad para que el proceso electoral se desarrolle con normalidad. Luego de dos debates presidenciales obligatorios, miles de horas de campaña audiovisual y actividades partidarias en las calles, la suerte está echada para los candidatos y las fuerzas políticas en pugna.Adrián EscandarSeguí leyendo:Dónde voto: padrón electoral para las elecciones presidenciales de octubre 201910 datos que no sabías de Mauricio Macri10 datos que no sabías de Alberto Fernández

Fuente

Luis Zamora: “Si el pueblo argentino hubiera imitado a la rebelión de las mujeres, la destrucción de Macri no habría prosperado”

El candidato a diputado nacional por Autodeterminación y Libertad (AyL), Luis Zamora, en un mano a mano con Infobae. (Damián Rodríguez/Infobae)“Tengo 71 años y ya me jubilé. Pero sigo trabajando de abogado porque no me alcanza. Cada día le dedico más tiempo a la militancia y a los jóvenes”.Luis Zamora, el primer dirigente trotkista que llegó a ser diputado nacional de la historia argentina, volverá a tener una boleta en los cuartos oscuros de la ciudad de Buenos Aires. La papeleta de Autodeterminación y Libertad (AyL), su partido, estará en soledad: los otros cuerpos de su lista para el resto de los cargos en disputa no superaron el 1,5% que exigen las PASO. Eso no parecer ser importante para Zamora, quien desde hace tiempo reniega con la lógica de la competencia electoral, que le supo dar, allá por el 2003, un 12% de los votos.“Hay gente de izquierda que dicen nos ‘faltan 20 mil y 35 mil votos, con 30 mil más entramos en el Congreso’. ¿Para eso intervienen en la campaña?”, señaló el “anti candidato”, un convencido de que la democracia asamblearia es superior a la emisión del voto en las las urnas. El comentario está dirigido hacia el Frente de Izquierda-Unidad, que está lanzado a una campaña intensa para que Myriam Bregman gane una banca en la Ciudad. La discusión entre AyL y el FIT-Unidad es una fija de todos los comicios: los segundos culpan a Zamora por no querer conformar una alianza que impida la división del voto de izquierda. Hoy el escenario se repite.Zamora propuso como ejemplo para salir a la crisis económica las revueltas de Ecuador, la rebelión de los “chalecos amarillos” en Francia o el movimiento feminista en Argentina. En un mano a mano con Infobae, habló sobre el crecimiento de la desigualdad en el mundo, el desenlace de los ciclos “progresistas” en la región y las diferencias que mantiene con el resto de la izquierda y el Frente de Todos. Contestó, también, si evalúa retirarse de la política.— ¿Pudo ver el debate presidencial?— Los debates presidenciales son un show. Ante el desprestigio de una clase política que no despierta entusiasmos, se buscan instrumentos como para llamar la atención o dar expectativa al proceso electoral. ¿Pero que es lo que queda de todo eso? ¿Lo del dedo índice de Alberto Fernández? No queda nada. Tenemos un gran problema con la crisis de los dirigentes y su degradación. El Presidente está recorriendo el país gritando, dice que estamos mejorando y creciendo, y después anuncia una inflación del 6% mensual y que hay 5 millones más de pobres. La dirigencia sigue pensando en los votos. Desde Autodeterminación y Libertad apostamos a que el pueblo empiece a levantar la voz, como ocurre en Argentina con las mujeres y en otras partes del mundo.— Esa crisis de representación política y de los dirigentes se vivió muy presente en el 2001. Pero se puede decir que hubo una recomposición de esta representación política; de lo contrario, Alberto Fernández y Mauricio Macri no se llevarían la mayoría de los votos. Hay todavía una expectativa en delegar el mandato en alguien.— El 2001, con el “Qué se vayan todos”, fue un grito de millones que vivían una situación angustiante. Durante cuatro o cinco años hubo una mejora coyuntural en la Argentina, con el ingreso de dólares por el precio alto de la soja o la suspensión de los pagos de deuda, que impidieron la salida de esos dólares, algo que no suele ocurrir históricamente. Evidentemente, con la mejora de las jubilaciones y los salarios en esos años, la dirigencia política recompuso un poco su relación con el pueblo, lo canalizó primero Néstor Kirchner y luego Cristina, que conservaron un apoyo, pero el régimen como el Congreso o la Justicia no mejoraron su prestigio. La mayoría vota en contra. Es cierto que se canalizó electoralmente, pero esa coyuntura terminó: la Argentina no crece en promedio desde el año 2011 y los últimos cuatro años han sido desastrosos. Según el FMI, este año va a haber una destrucción de riqueza del 3,5%, mientras que el año que viene va a haber una suba de 1,5%. ¿Y los candidatos que dicen? Lo de Macri es una bofetada, porque dice que vamos a estar mejor. Lo de Fernández-Fernández es lógico que estén canalizando el voto contra Macri.¿Cómo no tener empatía con una mayoría que se quiere sacar encima a este gobierno? Nosotros somos los primeros que quieren que terminen. Al mismo tiempo, vemos que Fernández-Fernández no tienen una propuesta de cambios de fondo en una economía argentina que está concentrada, primarizada y extranjerizada. Hablan de Vaca Muerta, del litio y de la megaminería, por lo que vamos a seguir con una política extractivista y contaminante frente a los millones que se movilizan en el mundo contra la depredación del planeta. La apuesta es saqueo y contaminación, es un proyecto de país para 15 millones. Votar nuestra lista es votar por un camino alternativo, de construcción desde abajo.Luis Zamora en los estudios de InfobaeTV (Santiago Saferstein) (Santiago Saferstein/)— Ustedes proponen que la población se auto organice y se autodirija. ¿Qué le dicen a una mayoría que tal vez no le interesa movilizarse o participar permanentemente, y que confía que alguien los represente con el voto? — Alguna expectativa tienen, porque nadie vota contra sí mismo ni a propósito. Se dice que la mayoría del pueblo no quiere involucrase tanto. Bueno, las mujeres tampoco querían y ahora hay entre 200 mil y 500 mil mujeres que se movilizan con el #NiUnaMenos o el paro internacional del 8 de Marzo. Antes tampoco se movilizaban, pero las violan, las matan, las golpean; tienen que andar mirando por las calles cómo cruzan, cómo van vestidas. Nosotros estamos mostrando el ejemplo que ellas nos dan. El pueblo ecuatoriano en Quito tampoco fue pensado y planificado, ellos también dijeron “hasta acá llegamos”. O los chalecos amarillos en Francia, en su mayoría son laburantes y gente de los pueblos rurales que dicen que todo les aumentó. Son ejemplos ta también los jóvenes que marcan el camino en Puerto Rico, en las luchas que hay en Nicaragua, o la revolución de los paraguas en Hong Kong. Son peleas democráticas que no son conscientemente militantes, en pueblos que están tocando fondo. Son hombres y mujeres que dicen ‘yo peleo’, ‘de arriba no viene nada’. ¿Argentina va a seguir dedicando todo su presupuesto y sus riquezas a pagar la deuda, como hizo en los últimos 50 años? ¿Todo el trabajo que se produce y se exporta, que es trabajo del pueblo argentino, se lo van a llevar afuera? ¿Vamos a estar los próximos 100 años así? Por eso hay tanto voto en contra.— Ustedes tienen un debate muy intenso con el Frente de Izquierda, que los suele llamar a confluir en una lista de unidad en la Ciudad. Si se ven los programas, las propuestas del FIT son muy parecidas a las de AyL y también dicen que hay que salir a la calle a protestar. ¿Cuál es el inconveniente para que estos planteos no confluyan en un mismo espacio? — Nosotros tenemos una diferencia fundamental con el Frente de Izquierda, y ellos con nosotros. Ellos se postulan para dirigirnos, nosotros no. Para reemplazar a la dirigencia política y sindical que se ha alejado de los intereses del pueblo, hay que reemplazarla con procesos que se auto dirijan, porque cuando tengan dirigentes van a perder fuerza. El camino que proponen ellos es el tradicional, cambiar un dirigente por otro. Por supuesto, tienen un programa político con similitudes a nosotros, pero no se va a poder desconocer la deuda con el FMI si el pueblo no se autodirige, que no es lo mismo que decir que hay que luchar y protestar. Lamentablemente, nos hubiera gustado que la dirigencia de izquierda reexamine esa idea de que hay que “construir un partido que nos guíe”. Yo lo hice en el Movimiento al Socialismo (MAS) en los años ochenta, pero hicimos un examen crítico sobre la construcción de esos partidos. Eso hace que haya tantas peleas entre ellos, se postulan para dirigir cada partido, para postularse y reconocerse como dirigentes. Los trabajadores y trabajadores tienen que autodirigirse en las fábricas, en las escuelas o los barrios; hay que mandar al delegado, no que el delegado los mande a ellos. Con eso derrotamos la cultura de que necesitamos dirigentes. Necesitamos ejecutores de lo que decide la mayoría, y eso se tiene que trasladar al país. La democracia es el gobierno del pueblo, no de una casta política o una corporación.Zamora es candidato a diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires (Santiago Saferstein/)— ¿Cómo encaja esta idea de democracia directa y participativa, con que AyL siga impulsando listas con candidaturas propias? — Para venir y tener estos diálogos. Hemos estado en la Legislatura de la Ciudad con Fernando Vilardo y Marta Martínez, y nos sentimos orgullosos de su tarea, pero no pensamos que desde ahí vamos a resolver las cosas. La tarea es más afuera que adentro, las instituciones están muy descompuestas. El rol del un diputado es que vaya a la gente y le diga que está haciendo la Legislatura y el Congreso. Pero hay que organizarse desde abajo y construir una contra cultura. Hay gente de izquierda que dicen ‘nos faltan 20 mil y 35 mil votos, con 30 mil más entramos’. ¿Para eso intervienen en la campaña? ¿Para decirle al pueblo que faltan votos? No tiene ninguna importancia. La campaña es una oportunidad para difundir ideas, pero no es para despertar expectativas en las elecciones. Es para presentar proyectos y programas, para decir que la Argentina no sale si no desconoce la deuda, que no sale adelante con el litio, con Vaca Muerta ni con la soja transgénica para alimentar los chanchos de los chinos. Hay que ir a proyectos agroecológicos, hay pequeñas islas que dan cuenta que Argentina podría ser una potencia en serio. La deforestación del Amazonas es por el agronegocio y la soja transgénica. La tierra está para alimentarse, y los pueblos originarios han dado un ejemplo en sentirse parte de la naturaleza.— El movimiento feminista tiene una lógica asamblearia y participativa, y sin embargo, llevó al Congreso el debate por la legislación del aborto. Da la impresión que no son lógicas tan contradictorias. ¿No es importante tener legisladores que puedan definir votaciones importantes? — Me parece que no se define con una legisladora o un legislador más. Yo presenté el primer proyecto de legalización del aborto de la historia en el Congreso, sobre el que me enorgullezco de haberlo presentado. Lo hice como diputado del MAS y lo trabajé con un grupo de compañeras de la Comisión por el Derecho al Aborto Seguro, Legal y Gratuito. Cuando lo presenté, lo metieron en un cajón, no logré que una diputada o un diputado quisiera discutirlo. Fue el año 1993. Unos 25 años después, la Cámara de Diputados no solo lo trató, sino que lo votó, y apenas por cuatro o cinco votos no salió. ¿En el medio qué hubo? ¿Más legisladoras o legisladores? No, hubo una rebelión de mujeres que rodeó el Congreso e impuso tratarlo. Sin esa movilización, las propias legisladoras que lo votaron, lo hubiesen votado en contra o lo hubieran demorado por la posición nefasta de la Iglesia. Es bueno tener legisladores, pero no acuerdo con decir que con más diputados se va a votar más salario o se va a legalizar el aborto. El #NiUnaMenos que hubo en el medio nos muestra el camino a todos.Encuentro Nacional de Mujeres – ENM – La Plata 2019 (Gabriela B. Hernandez/)— ¿Cómo analiza las dos décadas que hubo en la región de gobiernos progresistas? — Hubo condiciones internacionales, regionales y nacionales que permitieron una coyuntura favorable que mejoró los niveles de vida, pero todas terminaron demostrando que si no se hace un cambio de fondo, se vuelve a lo histórico. El dramático caso de Venezuela es el que muestra más al desnudo lo que no es haber afectado la estructura capitalista y petroleo dependiente. En la Argentina, en menor medida, pasó lo mismo con un proceso que terminó con el cepo cambiario de 2012, que es una medida legítima pero equivocada, porque empezó a tener filtros por todos lados. Argentina tiene que desconocer la deuda externa, desde entrada fue ilegítima. No solo porque la contrajo la dictadura; hace 40 años se está pagando la deuda de un grupo pequeño que el pueblo argentino no le dio permiso para endeudarse y con dólares que no recibió. No tenemos por qué vivir y tener 16 millones de pobres y tener jubilaciones de 12 mil pesos para garantizar el pago de la deuda a un pequeño sector. Si Argentina no desconoce esa deuda, no tiene perspectiva como país. Hace 40 años yo decía que no se podía pagar la deuda. Entonces teníamos un 4% de desocupación y una pobreza varias veces inferior al que tenemos hoy en día. Hoy tenemos 35% de pobreza y la deuda está cerca 400 mil millones de dólares. ¿Quién tenía razón? Seguir diciendo que hay reestructurar la deuda es plantear un proyecto de país que quiera crecer para pagarla, no para crecer y mejorar como país.— Como diputado de izquierda, tuvo un rol muy destacado en la década del noventa y a comienzos del siglo XXI. ¿Qué similitudes o diferencias hay en la actualidad con respecto a ese contexto?— Es difícil que la historia se repita, pero hay similitudes. Hay una situación socioeconómica muy grave. La deuda es muy grande, la economía está muy extranjerizada y hasta más concentrada que en el 2001. Hay sectores de la economía que esta en manos de muy pocos, y eso implica que las ganancias sean enviadas afuera del país todo el tiempo, por eso el ahorro exterior es similar a la deuda. Los dólares que están afuera son alrededor de 350 mil millones de dólares. El desempleo era mucho más alto en el 2002 y llegó a ser del 25%, la pobreza estaba en el 50 por ciento después de la devaluación de Duhalde. Ahora se calcula que en enero vamos a llegar al 40 por ciento, es un nivel muy alto. Las reservas también se están acotando, y uno de los problemas de 2001 fue que se terminaron las reservas y el FMI dijo ‘no les doy más’. Y hemos vivido un saqueo como país nuevamente; en relación a todo lo se produjo y que se fue al exterior. Las condiciones de vida se agravaron, son similares a las de entonces.— Siempre fue reinvidicado como alguien que camina y se lo puede abordar en la calle. ¿Cuál es su situación personal actual?— Tengo 71 años y ya me jubilé. Pero sigo trabajando de abogado porque no me alcanza. Cada día le dedico más tiempo a la militancia y a los jóvenes que se acercan a nuestro grupo Autodeterminación y Libertad (AyL). En el mundo nos dicen que los ricos siempre van a ser ricos, pero cada vez los ricos son menos y los pobres son cada vez más pobres. Ahora hay ocho empresarios que son los más ricos del mundo, que tienen un ingreso anual igual al de la mitad más pobre de la humanidad, que son unos 3.500 millones de habitantes. Esto no fue siempre así. Cada vez se polariza más, pero hay ejemplos tan hermosos como el de las mujeres. Si el pueblo argentino hubiera imitado en el 2016 y 2017 la rebelión de las mujeres, Macri no estaría y su política de destrucción de la economía y de la riqueza no hubieran prosperado.— ¿Alguna vez pensó decir “ya está, me cansé de la militancia”?— No, porque no sentí cansancio (risas). La militancia me apasiona y la necesidad de cambios profundos es cada vez más aguda. Pero al mismo tiempo hay procesos en el mundo que nos hace ser optimistas. La experiencia de que los líderes son imprescindibles se va agotando. Los 16 millones de pobres vienen de ese arriba, antes había solo 12. Y hace 50 años había unos 4 millones. No solo hay pobreza; ahora hay exclusión, una palabra que apareció en el mundo hace 20 años. La necesidad de hacer cambios de fondo es cada vez más acuciante. No nos resignamos a la frase “esto no tiene solución, por lo menos votemos a tal o cual”. ¿A un joven vamos a decirle eso, cuando todavía tiene ganas de pelear y no se resigna? Que mire a las mujeres, que mire a Ecuador, a los jóvenes de Hong Kong, de Puerto Rico, Nicaragua o Haití. Queremos aportar a eso.

Fuente

Hernán Lacunza: “Si gana Mauricio Macri, el desembolso del Fondo Monetario será inmediato”

Hernán Lacunza en tn (ivan orloff/Infobae)Recién llegado de Washington, Hernán Lacunza manifestó que el desembolso de USD 5.400 millones que el Fondo Monetario Internacional dilató para después de las elecciones del 27 de octubre “si gana Macri será inmediato”. Lacunza y su equipo viajó a la capital norteamericana la semana pasada para continuar con los contactos con los funcionarios del organismo: Alejandro Werner, el representante para el Hemisferio Occidental, y Roberto Cardarelli, jefe de la misión argentina, con el objetivo de seguir discutiendo acerca de las políticas aplicadas y el seguimiento del acuerdo.El ministro de Hacienda de la Nación sostuvo que “hay una situación de estrés en lo financiero que se precipitó después de las Primarias”, pero agregó que si el Gobierno es reelecto parte de la situación económica volvería a estar como antes del 11 de agosto. “Si gana Macri vamos a volver al período anterior a las PASO: va a bajar el riesgo país, va a estabilizarse el mercado de cambios y veremos el perfil de vencimientos”, afirmó en diálogo con TN. En contrapartida, agregó que si el Frente de Todos llega al poder “con menos crédito en el mundo habrá que encarar una renegociación de deuda, pero la prioridad es que sea rápida y sobre todo voluntaria, para poder al menos renovar los vencimientos de deuda”.Si bien consideró que “la relación con el Fondo es institucional”, la “incertidumbre electoral” dilata las negociaciones. “Gane quien gane, no habrá tiempo ni excusas para conciliar los números”, expresó con respecto al desembolso previsto. “La Argentina cumplió con todos los compromisos que asumió, el programa está vigente”, enfatizó pero marcó las diferencias con respecto a los posibles escenarios pos elecciones: “Si gana Macri el desembolso será inmediato; si ganara la oposición deberá mostrar su programa de modo que el fondo pueda analizarlo y continuar la relación”, comparó.Ante las críticas de Alberto Fernández sobre la deuda que generó el gobierno de Macri, Lacunza respondió que si bien “es el 70% del producto, no es impagable”.En otro fragmento de la entrevista, Lacunza resaltó que en el Gobierno de Cambiemos “hubo una creación neta de empleo de más de 1 millón de puestos de trabajo, más que en el 2015”, pero que “no fueron suficientes para atender a toda la gente que se incorporó al mercado de trabajo, por eso subió el desempleo”, justificó.Además destacó que “en esta campaña estamos aprendiendo que no se puede gastar más de lo que ingresa, sino se genera inflación o deuda; que no es negociable no atender a los más vulnerables”. Ante la consulta de impulsar una reforma laboral, analizó que “nueve de cada diez puestos creados no fueron bajo la ley de contrato convencional, la realidad está desconociendo esa regulación, tenemos que tener la chance de discutir que está pasando ahí”.Si bien sostuvo que “en la Argentina la desigualdad es un problema de muchas décadas que creció desde la década del ’90, lo prioritario es poder recuperar el crecimiento”. En ese sentido destacó que actualmente “el tipo de cambio es competitivo, es el más alto de los últimos 12 años” y que “los impuestos son altos pero más bajos que hace cuatro años”, enfatizóSeguí leyendo:Ante la demora del desembolso de USD 5.400 millones, el Gobierno pagó deuda con dólares del FMI

Fuente

Baby Etchecopar: “En Alberto vi la dictadura de Maduro”

(jpedroso@infobae.com/Infobae)Fiel a su estilo, el periodista y actor, Baby Etchecopar analizó el debate presidencial que se llevó a cabo el pasado domingo en la Universidad del Litoral y dio su apreciación sobre los seis candidatos pero apuntó principalmente al del Frente de Todos: “En Alberto (Fernández) vi la dictadura de (Nicolás) Maduro”. “Perdimos nosotros”, respondió en diálogo con LNE ante la consulta de quiénes habían sido los ganadores y perdedores del debate. Con ironía, Baby Etchecopar declaró: “Si me dejas a los seis me los como crudos”. En su balance, Mauricio Macri fue el más destacado: “Se mantuvo en su lugar de presidente, marcó bien la cancha”. En cuanto al resto de los aspirantes a la presidencia, “(Roberto) Lavagna hizo de Lavagna, no sirvió”; “A (Juan José) Gómez Centurión lo respeto mucho como héroe pero no tiene capacidad para ser intendente de un pueblo”, criticó. También resaltó el rol de (José Luis) Espert: “Me encantó, muy sólido, lo superó varias veces a Alberto”; y con respecto a (Nicolás) Del Caño, dijo: “Son chicos con grandes proyectos pero improvisados”. (Adrián Escandar) (Adrian Escandar/)Con respecto al candidato del Frente de Todos, declaró: “En Alberto y en el kirchnerismo veo un fascismo terrible”. “En Alberto vi la dictadura de Maduro sumado a la dictadura de (Fidel) Castro enquistada en Latinoamérica en el dedo”, sostuvo con respecto a los gestos que mantuvo el candidato a presidente durante gran parte del debate.“El más sólido fue Macri, le metió tres manos a Alberto que le podía haber metido cinco”, analizó sobre la performance del Presidente y resaltó “cuando le habló del narcotráfico de (Axel) Kicillof”. “En el gobierno anterior la droga era común, le pagaban con falopa el voto a la gente”, arremetió contra el kirchnerismo.El periodista comentó: “Los kirchneristas me dicen ‘cuando estemos nosotros te rajamos’”, y agregó que “los de Macri” en la calle le comentan que “cuando vengan los kirchner la luna te queda corta para irte”. A estos últimos, contó que les responde: “Vos sos un cobarde, vuelven los kirchner por vos”.“Pensé que Alberto era diferente, pero es lo mismo que Cristina y que todos, si vos sos un delincuente no me junto con vos. Antes de decir así con el dedito, por qué tu jefa espiritual no renuncia a los fueros y se la juzga”, arremetió contra la fórmula presidencial del kirchnerismo.(NA)El actor comentó que apoya a Macri “porque ya era rico de antes, no se la hizo afanando”. “Macri es esto, no es un chanta, su proyecto es a 8 o 12 años”, declaró sobre la actualidad del referente de Juntos por el Cambio de quien agregó que “todos los días trataron de voltearlo, de hacerle un golpe de Estado”. “No podemos vivir sin laburar toda la vida, ahora si tenés que correr atrás de (Juan) Grabois o de un planero, acá no hay hambre, falta dignidad”, enfatizó sobre la crisis actual. “Macri no quebró las pymes, las quebró (Hugo) Moyano y los sindicalistas. Un juicio laboral te da vuelta”. “Los que menos tienen no laburan porque tienen subsidios, (la crisis) la paga la clase media, somos seis millones para mantener a 36 millones de atorrantes”, cuestionó.Consultado por la figura de la ex presidente, sostuvo: “Cristina es mi desprecio, me desagrada mucho, no le haría un reportaje”. En contraste, el periodista que se define como alfonsinista, resaltó que “mi ídola es Patricia Bullrich, es el mejor funcionario que tuvo Macri”. También se refirió a María Eugenia Vidal: “Me da pena, laburó mucho pero le pagaron muy mal desde el propio partido”.Baby Etchecopar además dio su opinión sobre los temas que generan controversia en la sociedad. Manifestó que “hay que legalizar la marihuana”, y que está “a favor del aborto porque la mujer tiene libertad de conciencia de hacer lo que quiera pero siempre que haya un cuadro legal”, concluyó. Seguí leyendo:Cristina Kirchner: “Nos acusaban a nosotros de planeros y este gobierno tiene el doble de planes sociales”Un taxista amenazó y agredió a Baby Etchecopar: “Te voy a matar”

Fuente

Marina Dal Poggetto: “El próximo gobierno deberá tener un plan económico con 5 puntos relevantes”

“Estamos en el limbo”, observa la directora de la Consultora EcoGo, y ex subgerente general de Análisis Macroeconómico del Banco Central de la República Argentina (Marina Dal Poggeto/)Desde el día después de las elecciones primarias la economía perdió el techo de inflación y también el piso del nivel de actividad económica. Y si bien el Gobierno intenta paliar la crisis con controles de cambios que se intensifican casi día por medio, y con medidas de alivio fiscal para las empresas y los bolsillos de los consumidores, no ha logrado resultados positivos, porque no han resultado suficiente para restablecer la confianza en los mercados, sino por el contrario se mantiene el apetito por la demanda de dólares, y el desprendimiento de los inversores de bonos del gobierno, y también de las empresas.Para peor, se ha ingresado nuevamente en campaña hacia las presidenciales del 27 de octubre, y por tanto ni desde el oficialismo, como de la oposición, se emiten señales claras sobre equipos y medidas a tomar desde el 10 de diciembre, probablemente para no desanimar más al electorado, porque las vías de salida de esta crisis exigirá pagar altos costos, hasta que se vean los prometidos beneficios de “volver a crecer, recuperar el salarios real, bajar la inflación, atraer inversiones y exportar más”.De ahí que “estamos en el limbo”, como define Marina Dal Poggetto, directora de la Consultora EcoGo, y ex subgerente general de Análisis Macroeconómico del Banco Central de la República Argentina al comienzo de una nueva entrevista con Infobae.- Desde las PASO la economía tuvo un punto de giro notable respecto de la tendencia que marcaban los grandes agregados de la economía: inflación, tipo de cambio, actividad, riesgo país. ¿Por qué ocurre eso?- Porque existe un alto nivel de apalancamiento que hace que se dependa del mercado, dada la concentración de vencimientos de la deuda pública de corto plazo, y el Gobierno aspira a llegar al ballotage, con la economía ajustando a una velocidad inusitada.Existe un alto nivel de apalancamiento que hace que se dependa del mercado, dada la concentración de vencimientos de la deuda pública de corto plazo, y el Gobierno aspira a llegar al ballotage, con la economía ajustando a una velocidad inusitada- Desde la oposición ganadora en las Primarias tampoco se han dado señales tranquilizadoras para revertir el escenario, para poder cambiar el curso de las cosas. ¿Por qué cree que ocurre eso?- Porque están en campaña.- Está claro, ¿cree que dejar que la economía se desmadre afectará su futuro, porque no podrá cumplir con las promesas de campaña, si logra repetir el resultado del 11 de agosto?- Seguro, están en campaña los dos, oficialismo y oposición, y por tanto no hay cooperación, por eso estamos en un limbo hasta el 27 de octubre.- ¿Cómo ve la presente coyuntura en la que se dice que el Banco Central relajó la política monetaria porque flexibilizó la emisión cero con un aumento de 2,5%, pero con una inflación que venía al 2% y se aceleró al 4% en agosto, y a más de 5% en septiembre, y sin embargo sobran pesos para comprar dólares y generar más subas de precios; se intensifica la recesión y las empresas ganan menos o entran en pérdida?- Antes había un programa fiscal, financiero y monetario que tenían cierta coordinación. Pero una vez que el resultado de las PASO derrumbó el programa financiero, porque los bancos extranjeros pidieron la cancelación anticipada del REPO y porque desde entonces no se pudo refinanciar ninguna Letra más en el mercado en forma voluntaria, los programas monetario y fiscal quedaron implosionados. En la coyuntura el Banco Central flexibilizó un poco la emisión de dinero a 2,5% pero, frente a una inflación que en agosto fue 4% y que en EcoGo estimamos para septiembre en 5,5%, no es demasiado. Y cuando se ve el resultado de la recaudación de septiembre que crece 42,7%, y se le saca el efecto de las retenciones crece menos del 35%, y además está la indexación de las jubilaciones y pensiones, prenuncian que van a faltar muchos pesos en el resto del año, sobre todo en diciembre.”Cuando se ve el resultado de la recaudación de septiembre que crece 42,7%, y se le saca el efecto de las retenciones crece menos del 35%, y además está la indexación de las jubilaciones y pensiones, prenuncian que van a faltar muchos pesos en el resto del año, sobre todo en diciembre” (Marina Dal Poggeto/)- En la AFIP sostienen que si a la recaudación del último mes se le quitan los efectos de la Reforma Tributaria de 2017 que es gradual, y las medidas de alivio para empresas, contribuyentes y a las familias en general para paliar la crisis pos PASO, los recursos hubiesen subido a un ritmo de 50%. ¿Hay que mirar la relación entre aumento de recaudación e inflación, para ver la perspectiva fiscal, o es más relevante cotejarla con la dinámica del gasto que venía creciendo mucho menos, hasta 12 puntos porcentuales?- Lo que sucede es que el shock inflacionario de agosto y de septiembre no se trasladó a la recaudación, en cambio la dinámica del gasto tiene un grado de indexación que está pautado de antemano, como ocurre con la movilidad jubilatoria que se extendió a los planes sociales, entonces la cuenta previsional de septiembre ajustó por la inflación del trimestre enero a marzo, y la de diciembre por la que tuvo lugar el trimestre siguiente, de ahí que en términos anuales pasará de crecer de 46% a 52%; mientras que los recursos tributarios aumentaban parejos con la inflación, al 52%, ahora lo hace mucho menos. De ahí que la brecha fiscal negativa se ensancha.Puntualmente, para diciembre en EcoGo estimamos que estarán faltando unos $200 mil millones, antes de intereses; y el resultado final, teniendo en cuenta los vencimientos de pesos del último trimestre, y que se usa la caja de pesos que aún tiene el Tesoro, en bancos públicos, y éstos en Leliq, aún estarán faltando unos $240 mil millones, que es equivalente a 10% de base monetaria amplia (incluido el stock de Leliq). Por eso sigue la presión sobre la dolarización, porque el mercado está viendo que el programa monetario, que es exageradamente restrictivo, no luce estable, en tanto y en cuanto no se tenga un programa fiscal y financiero consistente. Eso no se va a tener hasta un nuevo gobierno.El shock inflacionario de agosto y de septiembre no se trasladó a la recaudación, en cambio la dinámica del gasto tiene un grado de indexación que está pautado de antemano, como ocurre con la movilidad jubilatoria- ¿Con un nuevo gobierno, supongamos que se repite el resultado de las PASO, con las medidas populistas que promete llevar a cabo, para recuperar el poder adquisitivo de los salarios, bajar las tasas de interés para las pymes, asegurar un tipo de cambio competitivo para la exportación quiere hacer populistas en cuanto darle plata al bolsillo de la gente de los jubilados baja la tasa de interés las pymes, cómo cree que va a poder financiar semejante desbalance de arrastre y semejante expansión de gasto en perspectiva?- No he oído mucho sobre lo que van a hacer. Los dos mensajes concretos hasta ahora son: acuerdo de precios y salarios; y el reperfilamiento de los bonos, de corto y largo plazo. Creo que esos son 2 de los 5 puntos que debe tener plan del próximo gobierno.- ¿Cuáles cree que deberán ser los otros 3?- El tercero la consistencia fiscal y monetaria, para lo cual tendrán que manejar la nominalidad de las tarifas, que es la contracara de los subsidios; y de las prestaciones previsionales que están indexadas al pasado, en línea con el acuerdo de precios y salarios para asegurar la consistencia fiscal…- ¿Socialmente, cree que una iniciativa de ese tipo será aceptada, porque frente a una amenaza de paro en la última semana por parte de los aeronáuticos el candidato por el Frente de Todos, Alberto Fernández, les pidió que no tomaran esa medida, y le respondieron que a él también le reclamarán la apertura de paritarias?- Si ese fuera el caso, y se generalizara, significaría que no habrá acuerdo de precios y salarios; y si las jubilaciones se seguirán ajustando por la inflación pasada, con una tasa de inflación que en EcoGo proyectamos en 62% a fin de año; la situación fiscal se desborda. Por eso creo que es necesario la consistencia fiscal y también la monetaria. Esta tiene asociada la situación de las finanzas públicas, pero también la restricción de vencimientos de pesos el año que viene, suman unos USD 30.000 millones; la mitad son pesos y la otra mitad en dólares; y de esta un tercio está bajo legislación extranjera y dos tercios con jurisdicción local; que a su vez se divide casi en partes iguales en Letes de corto plazo y en bonos largos.Sobre esta última parte es donde se puede plantear una negociación a la uruguaya, sobre todo con la porción de deuda bajo legislación local, porque sería más rápido y porque se llega a fin de año casi sin caja, y es equivalente a 10% de la base monetaria, o si prefiere otra relación, es casi igual a los pasivos remunerados del Banco Central (Leliq), unos 1,3 billones de pesos, de los cuales unos $650 mil vencen hasta mayo próximo. Por tanto, el acuerdo de precios y salarios sin consistencia fiscal y monetaria no le alcanzará al próximo gobierno para estabilizar la economía; como tampoco la consistencia fiscal y monetaria sin acuerdo de precios y salarios es inviable. Por eso digo que el acuerdo con el Fondo Monetario ha implosionado, se necesita 1% del PBI de financiamiento inmediato.”Se llega a fin de año casi sin caja, y la deuda de corto plazi es equivalente a 10% de la base monetaria, o si prefiere otra relación, es casi igual a los pasivos remunerados del Banco Central (Leliq), unos 1,3 billones de pesos, de los cuales unos $650 mil vencen hasta mayo próximo” (Marina Dal Poggeto/)- ¿El punto 4 del plan del próximo gobierno cuál sería? – El cuarto punto es un esquema cambiario, asociado a la política monetaria, un poco más rígido; porque no se podrá lograr un acuerdo de precios y salarios manteniendo un tipo de cambio inestable.- ¿Flotante?- Flotante seguro que hay que mantenerlo, pero asegurando la competitividad del tipo de cambio, porque todos los planes de estabilización tuvieron algún tipo de atraso cambiario, con lo cual estoy pensando un sistema más rígido, no fijo; lo ideal sería un sistema de bandas, con alguna pendiente. De ahí la importancia del reperfilamiento de la deuda de largo plazo a la uruguaya, que va a exigir requerir cómo se manejarán los pesos para que no se vayan a dólares, y que baje rápidamente el índice de riesgo país, y por tanto las tasas de interés en pesos, para permitir que se recupere el capital de trabajo de las empresas.- ¿Y el punto 5? – El quinto va a ser un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario.- En los últimos tiempos se ha visto un FMI más flexible en sus exigencias de políticas macroeconómicas para aprobar un acuerdo de préstamo. ¿Cree aceptará un plan basado en un acuerdo de precios y salarios?- En el último año el FMI ha sido absolutamente flexible con la Argentina, ha perseguido un objetivo político de apostar a la reelección de Mauricio Macri. Luego del resultado de las PASO se corre, y frena el sexto desembolso por USD 5.400 millones que estaba previsto a partir del 15 de septiembre, para negociar con el que viene. Me parece que el FMI tiene una alta exposición de crédito con la Argentina, porque en un mundo donde la tasa de interés a 10 años es de 1,6% anual y el 20% de las economías tienen tasas de interés negativa, nadie quiere plata del FMI, sólo nosotros.El FMI ha sido absolutamente flexible con la Argentina, ha perseguido un objetivo político de apostar a la reelección de Mauricio Macri. Luego del resultado de las PASO se corre, y frena el sexto desembolso por USD 5.400 millones que estaba previsto a partir del 15 de septiembre – No porque nos guste, sino porque nadie le quiere prestar a la Argentina…- Y la verdad es que el Fondo tiene cierta responsabilidad con el esquema que se diseñó en la Argentina, el cual el segundo era más consistente que el primero, en lo monetario y fiscal, pero tenía un sistema cambiario que era absurdo para la Argentina, como fue la banda de no intervención de 30%; y un exceso de optimismo sobre la capacidad de la política monetaria para bajar la inflación, pero no era consistente con la política. Lo he escuchado al presidente Macri decir, tras el acuerdo con el FMI “esto es una recesión de 5 meses”, pero nadie le explicó lo que estaba firmando la Argentina: crecimiento cero de la cantidad de dinero; cero déficit fiscal, partiendo de un desequilibrio de más de 5% del PBI implicaba un ajuste fiscal muy violento. Y con la flexibilidad cambiaria que tenía, no era un programa para intentar ganar una elección.- El equipo económico de entonces le podría responder: “en los 3 meses previos a las PASO la actividad agregada había comenzado a ingresar en la senda positiva, de la mano de la recuperación de las cosechas, la maduración de las primeras inversiones en Vaca Muerta, y las actividades conexas, y muchos otros sectores empezaban a tocar piso en el proceso recesivo; mientras que la inflación se afirmaba en un sendero decreciente a menos de 2% mensual; había estabilidad cambiaria, y el índice de riesgo país era de menos de la mitad del de hoy”. Y todos los economistas saben muy bien que un plan de estabilización exitoso tiene un período previo de 12 a 15 meses. ¿Cree que la sociedad le va a dar ese plazo al nuevo gobierno, cuando le está prometiendo una mejora inmediata?- Le voy a dividir la respuesta en 2 partes. En primer lugar, el Gobierno quería ganar la elección con una política monetaria y fiscal exageradamente restrictiva; y para eso quería además que las negociaciones de aumentos de salarios en paritarias le ganaran a la inflación. Pero la política monetaria influye sobre todos los precios, incluyendo la paritaria. De ahí que el intento de dar vuelta el ciclo que hacía que la actividad llegara al 11 de agosto con una actividad haciendo piso y una inflación tocando techo, tenía que ver con que había un ancla cambiaria que a su vez estaba notablemente apalancada en un enorme riesgo político. Y justamente, falló el armado político.El intento de dar vuelta el ciclo que hacía que la actividad llegara al 11 de agosto con una actividad haciendo piso y una inflación tocando techo, tenía que ver con que había un ancla cambiaria que a su vez estaba notablemente apalancada en un enorme riesgo político. Y justamente, falló el armado políticoEn segundo lugar, sobre la viabilidad de mantener el ajuste, creo que la contracara de la suba adicional que tuvo el tipo de cambio en agosto, es que el ajuste global de la economía se profundizó, la inflación volvió a acelerarse y la actividad acentuando la caída; y el ajuste externo se está haciendo a pasos agigantados, la balanza comercial va a cerrar con un superávit de USD 12.000 millones, y la cuenta corriente estará cerca de alcanzar el equilibrio, no se logra por el nivel de las tasas de interés que paga la Argentina. El problema que surge es que el ajuste fiscal no se termina de concretar, porque en economías que no tienen inflación se hace a través del crecimiento de la actividad agregada; en el caso argentino se hace “licuando”, pero esto nunca termina porque hay mecanismos de indexación del gasto, que se agrava cuando se aceleran los precios, como ocurre con el sistema previsional.”El problema que surge es que el ajuste fiscal no se termina de concretar, porque en economías que no tienen inflación se hace a través del crecimiento de la actividad agregada; en el caso argentino se hace ‘licuando’, pero esto nunca termina porque hay mecanismos de indexación del gasto” (Marina Dal Poggeto/)- Se hizo buena parte del ajuste fiscal y de la economía en su conjunto, pero la sociedad lo consideró muy fuerte y por eso le votó en contra al Gobierno. ¿Usted cree que hacer falta más ajuste?- Es cierto, gran parte del ajuste fiscal se hizo, también del sector externo, y de buena parte de la economía; pero ahora le toca a la política, en el marco de los 5 puntos que describí antes, que el acuerdo de precios y salarios le permita al Poder Ejecutivo manejar la recomposición de ingresos de asalariados de 24% y jubilados 22% de una vez, con la proyección a diciembre próximo, lo que sucederá es que se irá a un estadio de inflación más alto. Se supone que el acuerdo de precios y salarios intentará frenar la nominalidad, pero para eso se requiere de la consistencia fiscal y monetaria.Se supone que el acuerdo de precios y salarios intentará frenar la nominalidad, pero para eso se requiere de la consistencia fiscal y monetaria- ¿Cómo se logra la consistencia fiscal y monetaria con la magnitud de vencimientos acumulados y sostenida caída de la demanda de dinero por parte del público?- Si se aspira a volver la demanda de pesos a los niveles de enero de 2018 le permitiría al Banco Central expandir la base monetaria en unos $1,1 billones.- ¿Un programa como el que plantea, que tiene que ser muy exigente, muy rápido, tiene que pasar por el Congreso, sobre todo un cambio en la movilidad jubilatoria?- Si el cambio de actualización de las jubilaciones; o la Corte Suprema de Justicia tendría que definir la aceptación del cambio de la movilidad…- La Corte ya le dijo no al Gobierno a la baja de IVA sobre los alimentos y Ganancias a las personas humanas, porque afectaba la coparticipación con las provincias, como plantearon muchos gobernadores. ¿Se puede esperar que apruebe el cambio en el ajuste de las jubilaciones por un decreto? – Creo que el cambio en el régimen de la movilidad que impulsó el gobierno de Macri a fines de diciembre de 2017…- Lo votó el Congreso…- Sí. Ese proyecto, básicamente, tendía a licuar, al saltear un trimestre el ajuste, pasó de una base trimestral, a otra semestral, pero con aplicación cada 3 meses, le dio más peso a la variación de los salarios que al del índice de inflación. El esquema anterior tenía muchos problemas, pero una virtud era que le ponía un límite al ajuste, porque no podía superar a la tasa de variación de la recaudación de impuestos. Mientras que el actual suponía que la economía iba a crecer y la inflación comenzaría a desacelerar, con lo cual licuaba de una vez y luego empezaría a recuperarse el ingreso. Lo que no supuso el Gobierno fue que se volvería a incurrir en un shock inflacionario, y tampoco que la variación de la recaudación de la Seguridad Social iba a caer a 30% con inflación de más de 50%, aun cuando ellos mismos sabían que comenzaban a disminuir las contribuciones patronales. Y si esto no se logra algún mecanismo que permita incluir el freno a la movilidad jubilatoria en un acuerdo de precios y salarios, la situación fiscal se torna inconsistente.”S no se logra algún mecanismo que permita incluir el freno a la movilidad jubilatoria en un acuerdo de precios y salarios, la situación fiscal se torna inconsistente” (Marina Dal Poggeto/)- ¿Cree que socialmente sería aceptable una iniciativa de esa naturaleza? – Creo que Alberto Fernández llega con altas probabilidades de asumir la presidencia a partir de una coalición muy particular. Y si no logra estabilizar la economía en el arranque el problema lo va a tener después, porque no comenzará con caja suficiente para enfrentar la brecha fiscal. – ¿Y del lado de los mercados, cree que le darán su aval a un plan que incluya los 5 puntos que propone, o esperarán a ver los primeros resultados?- Los precios de los bonos de la deuda pública muestran que el mercado está descontando una reestructuración bastante agresiva, no como la del 2005. Y como dijo Guillermo Calvo: “Cuando la izquierda ajusta, la derecha acompaña”. El margen de maniobra del peronismo para tomar medidas duras cuando la economía está en la cuerda floja en general aparece. Hoy se ha acumulado una caída de la actividad del 7%, desde el segundo trimestre de 2018; en la anterior, que fue desde fines de 1998 a mediados de 2002 fue de 20%; y entre 2008 y 2009 fue de 7%; y ahora me parece que la recesión se puede extender hasta un 10% hacia fin de año. Por eso la pregunta es si se puede encontrar un esquema estabilización a partir de ese nivel, o si se cometerán más errores que lleven a un retroceso mayor de la actividad agregada.Fotos: Lihue AlthabeSeguí leyendo:El arriesgado plan de Alberto Fernández para reactivar la economía si gana las elecciones

Fuente