La migración de las aves será “vigilada” desde la Estación Espacial Internacional

Desde este miércoles, cada vez que un grupo de pájaros y murciélagos desplieguen sus alas para volar, el movimiento será “observado” desde 400 kilómetros de altura. Es que se activará un experimento único para la monitorización de aves migratorias desde la Estación Espacial Internacional (EEI), que es el resultado de un proyecto ruso-alemán.Según un comunicado del DLR (Centro Aeroespacial Alemán), el proyecto inicia ahora su fase operativa después de varios años de preparación intensiva y de que el hardware requerido para ello esté en el módulo Zvezda en el sector ruso de la estación espacial.ICARUS tiene la intención de investigar los flujos migratorios globales de los animales; en primer lugar se trata de pequeños animales como pájaros y murciélagos. Portan pequeños transmisores, que pesan menos de cinco gramos y se conocen como etiquetas, que recopilan información sobre su comportamiento migratorio y la transmiten a la Estación Espacial.

Una de las aves observadas con el sensor del sistema ICARUS.

Así es el sensor que se usa para el monitoreo.

El inicio formal del sistema se concretará este miércoles, cuando el centro de control terrestre ruso activará la antena ICARUS -montada en el exterior del módulo Zvezda por los cosmonautas rusos- y la computadora a bordo, que ya está en la EEI. Una estación de prueba de SpaceTech en Immenstaad (Alemania) también comenzará sus operaciones.Según las previsiones iniciales, tras la etapa de prueba el sistema podría aportar datos para la investigación científica en el último trimestre del año.

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“Introducida ésta en una base de datos, el objetivo es ayudar a proteger a los animales, comprender mejor el clima de la Tierra y la propagación de enfermedades, así como ayudar a practicar una agricultura más sostenible”, explica Johannes Weppler, director de proyectos ICARUS en el DLR. Esto se debe a que los animales, a diferencia de los humanos, a menudo reaccionan mucho antes y tienen una mayor sensibilidad a los cambios en el ambiente.Las antenas receptoras en el complejo orbital pueden recibir datos de más de 15 millones de transmisores en todo el mundo, en cualquier lugar de la Tierra.En la Tierra, las etiquetas adjuntas a los animales recopilan información sobre su comportamiento. Para hacer esto, almacenan coordenadas GPS, aceleración y datos ambientales. Para ahorrar energía y, por lo tanto, prolongar su vida útil operativa, los módulos de transmisión y recepción de las etiquetas se ponen en modo de suspensión la mayor parte del tiempo.

La antena que recibirá información en Tierra.

Los datos adquiridos durante la órbita se almacenarán en los dispositivos pequeños, y solo se “despiertan” cuando la estación espacial los sobrevuela. Luego, envían sus datos a la antena en órbita. La información es decodificada por la computadora ICARUS y transferida a la estación terrestre en Moscú. A partir de ahí, se introduce en la base de datos científica Movebank.org, que fue desarrollada por el Instituto Max Planck y la Universidad de Konstanz.Con datos de DPA

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