“Retratos que hablan”: 37 fotos que cuentan el paso por la enfermedad de pacientes oncológicos

El primer premio del concurso lo ganó Yani, de 40 años, con su álbum denominado “En su mirada”. La mujer nacida en la ciudad de Buenos Aires superó su cáncer de mama y obtuvo el máximo galardón por una foto con su familia”Soy” se adjudicó el segundo premio del certamen. “Construcción de imágenes realizadas a base de fotos de archivo tomadas durante el tratamiento de quimioterapia y fotos de actualidad”, es el resumen del catálogo que presentó Eugenia, de 37 años, quien padeció cáncer de mamaRoció también tiene 37 años y superó un cáncer de mamá. Se llevó la tercera máxima distinción por su foto con su hija que llamó “el futuro de ella”La mención a la belleza la obtuvo la fotografía de Sabrina, cordobesa de 23 años. “Detrás de una sonrisa, existía el dolor” es el título. La selección de fotos se nutre de su sonrisa y su cabeza calva: “A pesar de las circunstancias, siempre era hermoso sonreír al saber que estaba viva””Mi historia fotográfica comienza dos días después de recibir mi diagnóstico a fines de enero de 2021. A mis 35 años tengo cáncer de mama. La pérdida del cabello como símbolo de fuerza y lucha, hoy grita que vence a la enfermedad, supera la adversidad del tratamiento y finalmente gana la batalla. ‘Perder Para Ganar’ -el título de su selección- significa la aceptación de cambios: algunos transitorios y otros para siempre”, manifestó Cecilia, de 36 años”Primer Ciclo” es el título de la foto ganadora de la tercera mención. Es una selección de imágenes que emprenden un recorrido del primer ciclo de quimioterapia. “A las dos semanas de cumplir 29 años me diagnosticaron y sin tiempo necesario para procesarlo empezó la mutación propia del tratamiento, fotos que registran momentos que sigo digiriendo”, expresó Ornella, porteña de 29 añosLa cuarta mención especial es un compendio de cinco fotografías. Pablo, de 46 años, paciente de cáncer de testículo, la tituló “mi pasión”. Junto a su compañera de vida se ven sus miedos, sus tristezas, sus dolores, sus esperanzas y su amor durante el tratamiento oncológico”Cáncer, un nuevo amanecer” es el nombre que eligió Yahel, mexicana de 36 años. “Tras mi diagnóstico de cáncer y todas las pérdidas que este conlleva, decidí darle la vuelta a la moneda y encontrar las ganancias, la principal el agradecimiento cada día y saber que me tengo a mi y que el amarme y aceptarme como soy es la herramienta que me ayuda a crear milagros”, celebróYerar, su amigo, la retrató durante las jornadas en las que también la cuidaba. “Iluminada por el cáncer” es el nombre de su álbum. “Momentos inolvidables de mi tratamiento en imágenes artísticas”, resumió Lucía, de 37 años”Un viaje de principio a fin partiendo de una neumonía por covid, hasta un diagnóstico tardío, pasando por una esplenectomia, ooforectomía, neumotórax y culminando con la quimioterapia y posterior remisión. Al menos por ahora”, expresó Tamara, de 44 años, oriunda de Buenos Aires”Un día mi vida cambió”, rotuló Silvana, 35 años, cordobesa .a su selección de diapositivas que incluyó una foto familiar del día en que le hicieron la biopsia por incisión de uno de los ganglios del cuello, otra en la que está cortándose el pelo, otra con Julían, su compañero de vida, que se rapó para acompañarla y una en la que logró, finalmente, su aceptación. “Hoy gracias a este cáncer me conecte más con la vida, porque aprendí a cuidarme y priorizarme. Estoy renaciendo”, dijo la mujer que superó un linfomaSilvana nació en Córdoba hace 30 años. La asaltó un cáncer de mama y a su foto la bautizó “Oportunidad”Una foto con su familia y otra en el pasillo de un hospital. “Vivir Celebrando” es la denominación del catálogo de imágenes de Roberto, porteño de 66 años. “Por medio de esta fotos que reflejan el proceso de la enfermedad, quiero reflejar que siempre hay esperanza y recuperación si nos dejamos acompañar por la medicina, la familia y lo que más nos gusta en la labor diaria. En otras palabras, vivir celebrando”, dijo el hombre que tuvo cáncer de colon”Cuando todo parecía perdido, una luz en el fondo de mi alma se prendió y se expandió liberando el amor”, contó María Florencia, de 32 años y paciente de cáncer de mama, para darle título a su álbum “Resurgimiento”Lo certifica Rosana, de 46 años y nacida en Buenos Aires. Su selección es “el cáncer como punto de partida”. “Abrir mis ojos para ver el dolor. Cerrar mis ojos para estar presente en mi cuerpo. Habilitar el amor propio para transformar en silencio todas mis partes. Descubrir sin vergüenza la mujer que tiene está belleza en su esencia. Estar agradecida por toda la reconstrucción espiritual que puedo hacer. El cáncer fue mi punto de partida para sanar. Sana una, sanan todas”, reflexionó”Florecer” es el título que le puso María Evangelina, porteña de 41 años, a su proceso por el cáncer de mama. “Los collages de imágenes muestran la importancia de poder transitar todas las emociones que conlleva un diagnóstico de cáncer, permitiéndome tener días buenos y malos. Las otras tres son fotos que me saque en el periodo final del tratamiento, donde quiero significar la importancia del diagnóstico temprano que permitió curarme””Aceptación” dice la finalista María Eugenia, chubutense de 39 años. “El cáncer trajo en mí, dentro de tantas emociones y sensaciones físicas, una fuerte necesidad de autocompasión, de aceptación. Mi cuerpo es huella de un cambio mucho más profundo que lo visible sobre la piel”, compartió”Mujeres en flor” es, según la fotógrafa María Calendaria, nicaraguense de 34 años, un “proyecto fotográfico intervenido que mezcla el dolor y el amor, el amor por la vida y la lucha de todas las mujeres que han pasado por el amargo camino del cáncer de mama. Un camino que puede tocarnos a cualquiera de las que estamos leyendo y viendo estas fotografías, un camino que ha transformado la vida de estas mujeres y las han vuelto aún más fuertes de lo que ya eran””El cáncer -agrega la autora- llega a nuestras vidas sin avisar para remover hasta la última fibra de nuestro ser, se mueven los pilares más fuertes y solo quien saca su guerrera interior puede acabar con él, aferrándose a la vida intensamente, convirtiéndose en mujeres florecidas, llenas de esperanza y vencedoras de los miedos más profundos. Una detección temprana puede salvarnos la vida”Es la primera de cinco fotos que llevan por nombre “El camino”. “El comienzo de una etapa desconocida, oscura, con miedos, en el cual, ves una luz como única salida. Casi sin darte cuenta, pasas al proceso, intenso y cotidiano, que lo haces sacando fuerzas de quienes te quieren, que te esperan detrás de la puerta todos los días y no te dejan sola. Hasta que llega el tan esperado último día de sesión, ves la salida que te plantearon al principio, y volvés a salir a la vida habiendo transcurrido por una nueva etapa”, describió Laura, 52 años, oriunda de Buenos Aires”Agua. Salvaje y calma, agua que danza como la abeja reina indicando a sus obreras dónde está el alimento. Agua salada que cura cicatrices, que limpia las venas saturadas de contrastes y medicación. Agua raíz para el planeta. Para la belleza sin hegemonía. Salud”, escribió Laura, de 42 años y nacida en Buenos Aires. El nombre del álbum finalista es “Agua””Mi viaje” es el título de una selección de cinco fotografías que ilustran una suerte de viaje. Laura, porteña de 37 años, explicó: “Luego del cimbronazo de recibir el diagnóstico, tomé a la enfermedad como un viaje en tren, en mi mochila, los miedos. La primera foto, el túnel oscuro es la incertidumbre de cada estación, la complicación, la fe y la medicación como parte del camino, mi madre como sostén y la vida nueva”Hernán nació en Buenos Aires hace 48 años. Atravesó un cáncer de colón y eligió presentar sus fotos bajo el título “Soltar para volar”. “Nada impide los sueños”, expresó”Hace tiempo unas palabras hicieron de mí, otra persona. Hace un tiempo había perdido mi esencia, me había perdido a mí misma. Sin embargo, el tiempo no sabía lo que yo guardaba. Dentro mío crecía una persona nueva, una parte de mi alma se despertó con el más abrupto golpe, emergiendo una fortaleza que nunca antes se dejó ver”, expresó Cristina, cordobesa de 27 años, para darle sentido a su álbum “Reencuentros””Me miré al espejo, me abracé y me reencontré con el paisaje más hermoso, conmigo misma sonriendo porque me siento plena”, agregó”Transitar el cáncer en pandemia” es el nombre del álbum que presentó Dina, de 44 años y oriunda de Entre Ríos. “Los estadios de la enfermedad desde el diagnóstico, la operación, el tratamiento y la vida paralela en tiempos de besos y abrazos a la distancia”, describió”Comenzaba 2015, el año en que egresaría de la secundaria. Deseaba la muerte con todas mis ganas porque no me sentía querida. Le pedí a Dios que me envíe una enfermedad que me dejara hospitalizada, para conocer quién me iría a visitar”, contó Fabiana, porteña de 24 años”Y, ¡qué coincidencia! En Abril, mi Leucemia Mieloide Aguda apareció. Estupefacta, aprendí a valorarme cuando realicé quimioterapia y me sometí a un trasplante de Médula Ósea que tuvo a mi hermano como donante. Hoy vivo, soy feliz, y la muerte la quiero bien lejos”, razonó en la descripción de su catálogo de imágenes la joven que superó una leucemiaSEGUIR LEYENDO:Cáncer de mama: cómo se puede predecir el riesgo de padecer la enfermedadCáncer de mama antes de los 40: aumentaron los casos y se detecta en estadíos más avanzados

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