Romina Re, la piloto que se abrió paso entre los prejuicios en el mundo de la velocidad

Durante su infancia, Romina Re convivió entre autos de carreras, su padre era piloto, y gracias a él se interesó en el mundo del automovilismo: “Era el negocio de la familia. Mi papá tenía una sociedad con su hermano”, le cuenta a Clarín. Igualmente, tal como ella dice, era negocio, no tradición: “Ni mis hermanos ni mis primos corrieron. Lo mío fue algo que inicié por mis propios medios”.Al hablar, asegura que su carrera está basada en logros propios, en metas que, de a poco, fue cumpliendo. Una de ellas, y quizás la más importante, fue cuando debió abandonar su Merlo natal para dar sus primeros pasos como piloto. “La primera vez que me subí a un auto fue gracias a un conocido del ambiente que me llevó a La Plata; ahí corrí en la Fórmula 1000”, comenta. Allí fue donde le dio inicio a una pasión que hoy, con 35 años, mantiene vigente.Luego de pasar por varias competencias zonales, Romina entró en una selectiva de pilotos que se realizó en Europa y corrió en categorías promocionales, hasta afianzarse como piloto de desarrollo de la fábrica francesa Beta Epsilon. Luego, llegó el turno de cambiar de aire y desembarcó en Asia. 

En su paso por el extranjero, Romina Re participó de la Asia Cup Series.

“Competí en la Asia Cup Series, que es una categoría muy profesional. Asia tiene todo el potencial para apuntar a la Fórmula 1, tanto en lo económico como en lo deportivo. Fue una experiencia bastante difícil, pero muy buena para mi carrera, porque no hay muchas mujeres que corren allá. De hecho, en mi categoría no había ninguna. Apunta también a un sector económico del deporte bastante importante, porque todos los inversores están ahí”, cuenta Re.Si bien su pasión son los autos, Romina aprovechó su salto al exterior para adentrarse en el mundo del marketing deportivo, convirtiéndose así en cara y embajadora de distintas marcas de renombre internacional que la buscan por su perfil de deportista de alto riesgo, como lo son, entre otras, Adidas Originals, en Nueva York y Los Ángeles, y Pepsi Black, en Argentina, “Logré hacer un rebote con todas las marcas. A Adidas le sirve que sea cara de Pepsi, y a Pepsi le sirve que sea cara de Adidas. Cuido mucho a qué marcas me incorporo”, asegura. 

Romina Re supo triunfar en el automovilismo siendo mujer.

En sus 16 años de carrera, Romina pasó por una gran cantidad de pistas y autos, pero una de las experiencias más complicadas que se le puso enfrente fue participar del Rally Dakar ​en 2016.”Fui con muy poca experiencia a manejar a un terreno al cual no estaba acostumbrada, porque yo soy piloto de pista. Es una competencia muy difícil tanto física como mentalmente, y más cuando convivís con la presión, porque no es el terreno que dominas, así que fue bastante complicado”, revela.

En 2016, Romina Re participó del Rally Dakar.

—¿Te encontraste con algunas dificultades al practicar este deporte que siempre fue visto como “cosa de hombres”?— Me encontré con todas las dificultades que tiene una mujer dentro de un deporte “de hombres”: machismo, no aceptación, todas esas cosas. A los errores que comenten los pilotos hombres se los toma como algo normal, pero los de una mujer son sinónimo de inferioridad. El 3 de mayo comenzará la W Series, primera categoría mundial de automovilismo exclusivamente para mujeres, con el objetivo de, según explica la página web oficial de la competición, “brindar a las notables conductoras una oportunidad en el automovilismo que simplemente no estaba disponible antes”. La primera carrera será en el circuito de Hockenheim, Alemania, y luego vendrán otras cinco, en pistas de Bélgica, Italia, Holanda y Gran Bretaña.

Romina Re en plena acción.

La idea surgió de la mente de la británica Catherine Bond Muir, abogada especialista en deportes y finanzas corporativas, quien considera que “las mujeres en el deporte del motor son una rareza hoy en día”, por lo que las W Series van a “transformar la diversidad del deporte y animar a que más mujeres se dediquen a profesiones que antes no habían considerado”. Además, cuenta con el apoyo de, entre otros, el laureado ex piloto de Fórmula 1 David Coulthard, el ingeniero de diseño Adrian Newey, y Dave Ryan, ex director de equipos como McLaren y Manor.Y Romina tiene una opinión muy clara sobre esa nueva competencia: “Hay dos lecturas sobre eso. La gente que no entiende del deporte piensa que esto es inclusión y es todo lo contrario, nos siguen separando en género cuando tenemos las mismas condiciones para correr con los varones. Dicen “bueno, no jodan más, hagamos una categoría para minitas”, entonces todo el terreno que fuimos ganando, todas las categorías en donde nos fuimos imponiendo, todo eso, se pierde. El machismo y la no aceptación no se terminaron, se disimula un poco más por los tiempos que estamos viviendo”.

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—¿Cómo ves la inclusión de la mujer en el automovilismo argentino?—Lo veo muy lejos. Yo creo que el buen trato y la “inclusión” de la mujer en el automovilismo internacional, y más en Argentina, que es uno uno de los países más machistas de Latinoamérica, no existe. Lo que hacen es utilizarnos como un producto de marketing. Muchos equipos siguen pensando lo mismo de las mujeres, pero dijeron “uh, mirá esta pibita las marcas que trae, mirá como llama la atención tener una mujer en el equipo, mirá al empresario, como le gusta que a su marca la represente una mujer”… Entonces, del lado comercial y marketinero, a los equipos les cierra. Después, atrás del box, siguen diciendo lo mismo, que sos inferior y esas cosas. Te siguen comparando o minimizando. Les servís en un paquete comercial, creo que desde ese punto te incluyen, pero en la trastienda siguen diciendo las mismas cosas.—¿Y en Asia? ¿Cambia, o es igual?—Mi experiencia en particular fue muy buena. Es verdad que desde un primer momento me blanquearon que querían que sea la imagen de la categoría y que Petronas (uno de los sponsors) insistía en que yo esté ahí, pero nunca dejaron de valorizar mi talento deportivo. Siempre me aclararon como era la cuestión y el circo que armaban. Llegué y era la “estrella” de la categoría, pero nunca menospreciaron mis otras cualidades. Cuando sos un “distinto” como en mi caso, que soy la única mujer corriendo entre 30 varones, siempre vas a ser ‘el producto diferente’, sabés que la prensa va a estar encima tuyo, que las marcas tienen el ojo puesto en vos. Entonces te prestas un poco a eso, no es que digo “me trajeron como un producto marketinero, no voy a aceptar”. Sigue siendo un trabajo, es solo un cuarto de la ecuación, después está lo que hagas adentro del auto, como te muevas con los sponsors, cuánto sepas técnicamente, que relaciones tengas dentro y fuera del ambiente, todo eso forma parte del deporte.

Adentrándose en el marketing deportivo, Re se ubica como una de las principales caras de Adidas en New York.

—¿Tenes más proyectos allá?—Este año voy a volver. Siempre tuve muy buena relación con la gente de Petronas, y me contratan para correr en categorías de Gran Turismo, como la Audi Cup, en donde incluso corren ex pilotos de Fórmula 1. Hay un gran nivel, entonces mi idea es apuntar a esas competencias.Precisamente es en el continente asiático donde Romina ve focalizado su futuro. El año pasado compitió en un Rally en los Emiratos Árabes Unidos, en lo que, según ella, era una de sus metas, “porque no solamente era una gesta deportiva, sino también cultural. Desde mi deporte, trato de ‘educar’ a la gente en lo que es la inclusión de la mujer. Y creo que, para eso, los Emiratos son uno de los lugares más difíciles de hacerlo, por la cultura que tienen”.JCh.

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