La Justicia porteña suspendió provisoriamente la explotación del estadio cubierto de Atlanta

 La justicia porteña suspendió la explotación del microestadio Buenos Aires Arena, en el estadio de Atlanta, en Villa Crespo hasta tanto se realice el estudio de impacto ambiental correspondiente y se celebre la audiencia pública tal como lo establece la ley 123 de la ciudad respecto de las obras con alto impacto.Así lo decidió el juez Aurelio Luis Ammirato, quien ordenó hacer lugar a la medida cautelar y, en consecuencia, suspender la explotación económica del estadio, así como cualquier actividad cultural, deportiva y social a llevarse a cabo en dicho predio.El magistrado tomó la decisión luego de que se presentara una acción de amparo por parte de Andreina Luca de Caraballo, presidenta de Fundación Ciudad que reclamaba ante el cambio de magnitud de la obra con respecto a los estudios técnicos correspondientes.Ammirato, sin embargo, no suspendió las obras que están avanzadas: “La empresa ejecutora ha informado que en la actualidad emplea aproximadamente a unos trescientos (300) trabajadores (v. punto 8.18 de fojas 398 vta.). Teniendo en cuenta esta situación, el grado de avance de los trabajos constructivos y el hecho de que las objeciones que se efectúan al proyecto no se relacionan con la construcción de la obra sino con la explotación del emprendimiento, cabe ejercer la facultad conferida por el art. 184, CCAyT —aplicable al amparo en función de la supletoriedad prevista en el art. 26, ley 2145—, y modificar en parte el objeto de la medida cautelar en procura de hallar un dispositivo precautorio que resguarde de manera equilibrada el conjunto de los intereses en juego, teniendo prioritariamente en mira la eficaz protección de los derechos colectivos implicados”.Es que el problema planteado por los vecinos está relacionado con el tamaño del nuevo proyecto. La superficie total pasó de 11.000 m2 -en el proyecto original aprobado en 2015- a 28.000 m2 y la capacidad del estadio, de 8.000 a 16.000 espectadores, casi el triple que el mítico Luna Park.Además, según el cálculo vecinal, con que sólo un 10% de los espectadores se movilice en auto a la zona (1.600 vehículos), las calles de un barrio tradicionalmente tranquilo se verán totalmente sobrepasadas. La fisionomía de la zona se vería totalmente alterada y las personas que viven allí tendrán dificultades para llegar a sus domicilios al menos tres veces por semana, la frecuencia en la que se prevé que habrá grandes eventos en el lugar.”La construcción y el funcionamiento del Buenos Aires Arena tendrá alto impacto en la vida urbana del barrio. En los días de shows, habrá impactos relevantes en el tránsito y transporte durante todo el día, en los espacios para estacionamiento, en la limpieza de la vía pública y la producción de residuos. También generará altos impactos en la infraestructura de servicios públicos (agua, cloaca, luz). Habrá impactos sociales en relación al incremento y concentración de personas en los días de shows, en la implementación de los controles y medidas de seguridad, en la ocupación de la vía pública, en los ruidos de la aglomeración de personas en el espacio público en horarios nocturnos en una zona que es netamente residencial”, argumentó la Fundación Ciudad en la presentación del amparo.
Para Jonatan Baldiviezo, del Observatorio para el Derecho a la Ciudad y patrocinante de vecinos de la zona indicó: “En los fundamentos de la sentencia queda claro las deficiencias del procedimiento que otorgó los permisos ambientales para la construcción del estadio cubierto más grande de la Argentina. El gobierno tuvo más en cuenta garantizar el negocio de la explotación de este estadio que evaluar seriamente cada uno de los impactos que generará en la vida de miles de familias de Villa Crespo. Cada una de las factibilidades de los servicios públicos está viciada y aún así avanzaron. El mega estadio es el paradigma del negocio con la tierra pública y de la mala planificación”.Así, el nuevo fallo indica: “En estas condiciones, corresponderá ordenar que, con carácter previo al inicio de la explotación del microestadio, Buenos Aires Arena S.A. realice el procedimiento técnico administrativo completo de EIA, incluyendo la celebración de la audiencia pública prevista para las actividades con relevante efecto ambiental (arts. 8 y 26, ley 123). Así pues, el estadio no podrá ser inaugurado sin antes acreditar en autos el acabado cumplimiento de los requisitos legales aquí señalados”.Y continúa: “En función del estado avanzado de las obras (v. punto 3.6 de fojas 377 vta.), en el supuesto de no disponerse la suspensión provisoria de la explotación y la discusión previa en audiencia pública, podrían generarse perjuicios al ambiente urbano que no han sido debidamente ponderados ni mitigados debido a la ausencia de la instancia deliberativa”.La Agencia de Protección Ambiental porteña, el área encargada de realizar el estudio de impacto, aún no había sido notificada del fallo.

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