San Rafael, tierra de vinos y aventuras

Se toma un remo con las dos manos y con fuerza se intenta avanzar sobre el agua para llegar a uno de los primeros saltos del río Atuel. La ola, que parecía pequeña de lejos pero inmensa al acercarse, sacude el gomón y moja con fuerza a todos los tripulantes. La balsa vuelve a estabilizarse y entonces se llena de sonrisas. “Vamos equipo, a festejar”, vitorea Tiburón, el guía, quien invita a alzar los remos para celebrar la hazaña.Si hay un destino argentino que se destaca por su amplia oferta de actividades de turismo aventura es San Rafael, la segunda ciudad más importante de Mendoza, ubicada a poco más de 200 kilómetros al sur de la capital. Las alternativas, sin embargo, no se agotan en este amplio segmento turístico sino que desde hace años San Rafael logró imponerse también en el rubro del enoturismo, con decenas de bodegas que invitan a disfrutar de los secretos de su exquisita cepa terroir –terruño-, traducido en vinos de gran calidad.

Panorámica de Valle Grande, con la formación rocosa llamada “El submarino” sobresaliendo en el agua.

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El imponente Cañón del Atuel es la postal más característica de San Rafael y el paseo obligado para los visitantes. Las imponentes laderas de piedra de la montaña y la galería de rocas con formas caprichosas -como El Mendigo, El Bosque de Coníferas, Los Jardines Colgantes, El Sillón de Rivadavia, El Elefante, Los Monstruos y El Lagarto-, formadas a lo largo de 60 millones de años por la erosión del viento y de las aguas del río Atuel en un gran bloque de tierra que se fue elevando por los movimientos andinos durante la era Paleozoica, seducen a quien recorre el circuito y lo invitan a agilizar su imaginación para identificar cada uno de los contornos.Cuando el vehículo se detiene luego de recorrer los 35 kilómetros que separan el Cañón de la ciudad por el camino de Valle Grande, la mirada se posa sobre el paisaje: la mágica paleta de tonos cobrizos, marrones y rojizos contrasta con los colores del cielo, las nubes y el espejo de agua; el paisaje emociona. Si bien la distancia es corta, lo aconsejable es tomarse todo el día para recorrer los 52 kilómetros del circuito y aprovechar para completar toda la vuelta, pasando por El Nihuil y Valle Grande.Un escenario lleno de adrenalinaEl Cañón del Atuel comienza en el Embalse El Nihuil, a 70 kilómetros de San Rafael, y su desembocadura se encuentra unos kilómetros aguas abajo del embalse Valle Grande. A lo largo del recorrido aparecen espacios verdes ideales para relajarse y áreas donde practicar mountain bike, trekking, safari fotográfico, senderismo y avistaje de cóndores.

El río Atuel, en Valle Grande, invita a disfrutar de la adrenalina del rafting en familia.

El dique El Nihuil es un lago artificial de aguas cristalinas, en el que se puede disfrutar de una gran cantidad de actividades náuticas como windsurf, kitesurf, esquí acuático y jetski, o paseos en canoa y nado para quienes prefieren una experiencia más relajada. Fuera del agua es posible transitar el relieve agreste a través de travesías en mountain bike, cabalgatas y trekking. Además de ser un complejo hidroeléctrico, es uno de los lugares más buscados de la región para realizar pesca deportiva, dado que abundan carpas, pejerreyes patagónicos y truchas criollas.En El Nihuil surge una zona árida de alrededor de 30 mil hectáreas, donde sorprende un gran desierto de arena volcánica, con dunas que llegan a medir hasta 200 metros de altura. En verano la temperatura puede sobrepasar los 50 grados, por lo que es aconsejable visitarlo bien temprano por la mañana. Para recorrer las dunas es imprescindible hacerlo en cuatriciclo, 4×4 o moto de cross y, dado que es fácil perderse por la falta de puntos de referencia, es preferible estar acompañado por un guía.

Dunas. Un gran desierto de arena volcánica en El Nihuil, escenario para recorrer en vehículos 4×4.

Cuando llega el mediodía se puede almorzar en el pueblo o bien seguir el recorrido y cargar energías en Valle Grande, otra escala insoslayable del paseo. Aquí se encuentra la imagen más característica del Cañón del Atuel, con una formación geológica que emerge desde el embalse: El Submarino, rebautizado este año en homenaje a los tripulantes del buque ARA San Juan. Las inmensas laderas que enmarcan el río parecen montañas si se observan desde el nivel del agua, pero si se toman en perspectiva desde la altura se comprende que, en realidad, las elevaciones forman un profundo cañón.

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El embalse Valle Grande permite disfrutar de la belleza de su paisaje a través de una gran cantidad de experiencias. La empresa Raffeish –una de las más importantes de la zona- organiza salidas de rafting por el Atuel, doki (una canoa inflable para un pasajero y el guía) con un recorrido de 9 km, floating y el adrenalínico cool river, un gomón individual donde la persona navega de panza, con patas de rana y un guía cada dos personas. También es posible hacer paseos en catamarán, safaris fotográficos, paseos en deslizadores, rappel con tirolesa y trekkings nocturnos. Los alrededores de Valle Grande son un buen punto de hospedaje para quienes buscan estar en contacto con la naturaleza, con alojamientos con buenas comodidades y algunas opciones de bares y restaurantes.

El dique Los Reyunos, a 30 km del centro de la ciudad.

Tirolesa en el diqueParte del día siguiente se puede dedicar a un paseo por los alrededores del dique Los Reyunos, a 35 kilómetros de la ciudad. Alimentada por el río Diamante, se trata de una de las pocas represas del país que cuenta con un sistema de rebombeo, lo que permite recuperar y reutilizar el agua al invertir las turbinas. Entre una infinidad de tonalidades verdes y turquesas pueden practicarse todo tipo de actividades. Una de las más buscadas es el tiro bangi, una tirolesa de 580 metros de largo sobre el lago, que permite experimentar una sensación similar a la de volar. Al bajar se regresa al punto de partida en catamarán.

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La empresa Kaike Turismo Aventura ofrece esta actividad, así como paseos por el embalse, alquiler de cuatriciclo, canoa y kayak y salidas de buceo. Desde lo alto y con la majestuosa panorámica del paisaje se distingue una pileta flotante muy tentadora, que tiene una profundidad de 1,40 metros ideal para zambullirse cuando las temperaturas apremian.Cerca del embalse hay cabañas y hospedajes, como un hostel, aparts para dos a cuatro personas y casas con capacidad para albergar de siete a diez huéspedes, desarrollados por la Universidad Tecnológica Nacional Los Reyunos. A unos 10 minutos en auto está ubicado el complejo Villa Bonita, que cuenta con bungalows diseñados para 3, 4 y 7 personas, emplazados en medio de un parque, con una casa de té y restaurante con especialidades gastronómicas.

Tirolesa, una de las actividades que se pueden practicar en el dique Los Reyunos.

A pocos kilómetros del centro de San Rafael, Finca Los Álamos es una estancia histórica de la región, donde desde 2003 se rinde homenaje a uno de los máximos escritores de la literatura argentina. “Quiero laureles verdes, reales, vivos, no esos de oro o metal”, expresaba Jorge Luis Borges en Roma en 1984 y su deseo se concretó: ocho mil plantas de arbustos boj boxus supervivens conforman un laberinto de dos hectáreas.

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Los 2.500 metros de senderos, que insumen alrededor de 40 minutos para desentrañar, dibujan el nombre del escritor, símbolos de su vida y obra, como su bastón, relojes de arena, el infinito, un signo de pregunta, su edad al morir y las iniciales de María Kodama. Antes de subir por las escaleras -que permiten observar el laberinto desde lo alto- conviene visitar el Centro de Interpretación para empaparse de la historia del lugar.El sueño de la creación de este lugar surge a partir de la amistad de Borges con la escritora Susana Bombal, una de las dueñas de la estancia, quien solía invitar a él y a otras personalidades destacadas, como Manuel Mujica Lainez, Raúl Soldi y Héctor Basaldúa, y al diseñador de laberintos inglés Randoll Coate.

Finca Los Álamos, a pocos kilómetros del centro de San Rafael, y el laberinto dedicado al escritor Jorge Luis Borges.

Con los enmarañados caminos verdes de fondo, el paseo por Los Álamos puede extenderse toda una mañana o una tarde entera. Una de las mejores razones es que el restaurante La Pulpería, especializado en comida regional casera, ofrece diversos platos, entre los que se destacan las empanadas de chivo y carne a la masa, que pueden disfrutarse en mesas al aire libre o en coquetas canastas para que cada uno se lleve a la sombra del árbol que más le guste. Y como el entorno es tan placentero, no hay más que distenderse y pasarla bien. En Google Play Store puede bajarse la aplicación gratuita “Laberinto de Borges”, para utilizar como guía con toda la información para recorrer el lugar.Circuito de bodegasCuyo es una de las regiones vitivinícolas más importantes del país, que cuenta en Mendoza con la mayor cantidad de viñedos y despliega cuatro oasis bien diferenciados. San Rafael es el último de la zona sur de la provincia y, dado que se encuentra aislado de los demás, es un oasis que desarrolló características propias. Las variables climáticas y su geografía generan un terroir ideal, que produce uvas de excelente calidad.

La bodega Suter ofrece visitas guiadas por su cava de techos abovedados y acústica sorprendente.

San Rafael posee gran cantidad de bodegas. Suter y Bianchi son las más reconocidas. Sin embargo, la mayoría de los establecimientos es de tamaño mediano o pequeño, en comparación con los principales de la capital mendocina. “Aquí es todo más a pulmón”, señalan los guías que conducen las visitas en cada bodega.“Las dos cadenas montañosas cercanas a San Rafael –Sierra Pintada y la Cordillera de Los Andes- aporta gran cantidad de minerales a los suelos de la zona. Al realizar calicatas -pozos para observar el perfil del suelo– descubrimos que San Rafael tiene tres o cuatro terroirs distintos, lo que se traduce en una diversidad riquísima de vinos”, dice Oscar Zalazar, el enólogo de Finca El Nevado, donde se realizan recorridos guiados y es posible aprender los secretos de la elaboración del vino, desde que se diseña en la viña hasta el embotellado.

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La bodega Familia Ibarra, camino al Cañón del Atuel, se especializa en vinos orgánicos, con una producción anual que alcanza 18 mil litros. Los cuatro hermanos, dueños junto a su padre -el reconocido enólogo Edgardo Ibarra-, desarrollan en su bodega boutique las cepas cabernet, malbec, chardonnay, rosé merlot y cabernet merlot. En el frente de la coqueta casona se acomoda un restaurante con platos caseros, menús con maridaje de cuatro pasos y platos fuera de carta a cargo de la madre de la familia. En pocas semanas incorporará opciones saludables y desintoxicantes con propuestas veganas.

La impresionante cava circular de la bodega Bianchi, una de las tradicionales de San Rafael.

Otra bodega que vale la pena conocer es Jean Rivier, en la avenida Hipólito Yrigoyen, la arteria principal de la ciudad. Fue creada en 1956 por Jean Rivier, un inmigrante suizo que se dedicó de lleno a la vitivinicultura y adquirió viñedos en Valle De Uco, donde comenzó a elaborar los vinos que desde hace décadas gozan de reconocimiento nacional e internacional. Carlos Rivier continúa al frente de la bodega, donde se realizan visitas guiadas y degustaciones.Murville es la primera bodega argentina que elaboró frizzantes naturales, el primer varietal frizzante seco y el único espumante de baja graduación alcohólica. Tiene la certificación de productora de vinos orgánicos. Su restaurante, con una gastronomía de excelencia, es una parada fundamental para poder continuar el recorrido por otras zonas. La bodega elabora un exquisito jugo de uvas sin alcohol, que sólo se consigue aquí.

Murville, primera bodega argentina en elaborar frizzantes naturales.

Por su parte, Suter ofrece visitas guiadas por su cava subterránea. Los techos abovedados generan una acústica sorprendente, que permite escucharse susurrar a una persona desde el otro lado de la habitación. Los vinos se consiguen a un precio muy inferior al de las góndolas.

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Bianchi es una de las bodegas más visitadas del país y al recorrer sus instalaciones queda claro por qué: el sector de máquinas de alta tecnología (donde se reciben las uvas en época de vendimia), grandes tanques de acero inoxidable donde los turistas pueden extraer vino y probarlo, barricas de roble francés y botellas estibadas en las paredes de los túneles oscuros en la cava de champaña dan una mística única a la visita, que finaliza con una gran degustación.

Una espectacular postal cordillerana cerca de San Rafael.

Si el viajero aún tiene tiempo es una buena idea acercarse a la fábrica de aceite de oliva Yancanelo, establecida en 1942 y donde hoy funciona el Museo del Olivo. Durante el recorrido se visitan la antigua planta de elaboración con la maquinaria original, la planta actual con su equipamiento tecnológico y se efectúa un paseo por los olivares y viñedos. Al finalizar se degustan los productos de la compañía. Justo enfrente a la fábrica se encuentra una coqueta vinoteca, los Locos de al Lao, del bandoneonista y director de orquesta Daniel Lewin, donde se fusionan dos grandes placeres: la buena música y los mejores vinos.De fiestas y levaduraLa Universidad de Cuyo, tras cinco años de desarrollo, logró elaborar un malbec con levadura autóctona de San Rafael, lo que permite obtener un vino propio de la zona, resaltar su tipicidad y sustituir la importación de las levaduras comerciales.

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Las cepas seleccionadas cuentan con propiedades enológicas únicas, capaces de producir compuestos de aromas y sabores para contribuir a un bouquet específico de vinos locales. En la presentación del informe se realizó una cata a ciegas con periodistas del sector, quienes tuvieron una percepción muy positiva del malbec desarrollado con esta nueva levadura orgánica.

Montañas, valles, ríos, lagos y diques hacen de San Rafael un destino ideal para la aventura.

San Rafael festejó a fines de noviembre en la bodega Suter la Primera Fiesta Provincial de la Flor de la Vid, que celebra la floración, el comienzo del ciclo de la uva. Así como el broche de la vendimia es un gran evento el primer fin de semana de marzo, en San Rafael se propone dar inicio al calendario vendimial.La fiesta reunió a prestigiosos chefs, bodegas de San Rafael y la región destacadas por sus vinos y espumantes y los shows musicales en vivo de Jairo y Minino Garay. Las bodegas maridaron sus vinos con los platos creados por Pablo Barbero -chef del hotel Hilton Buenos Aires-, Mauro Porfiri -elegido como mejor chef argentino en 2015, de Montecatini- y la embajadora regional gastronómica Ana Paula Gutiérrez. Sandra LionEspecial para ClarínMINIGUIA​​Cómo llegar• Desde Buenos Aires hasta San Rafael son 990 kilómetros por Acceso Oeste hasta Luján, ruta 7 hasta Junín, ruta 188 hasta General Alvear y ruta 143; cuatro peajes, $ 155.• Aerolíneas vuela sin escala los domingos a las 9 desde Aeroparque hasta San Rafael (2 hs.); ida y vuelta con impuestos, desde $ 13.045.• Micro semicama Andesmar o Flechabus desde Retiro hasta San Rafael (14 hs.), $ 1.875 ida; coche cama, $ 2.115. Dónde alojarseHotel Tower Inn & Suites (4 estrellas): habitación doble con desayuno, pileta, spa, TV cable y wi-fi, desde $2.280 (www.towersanrafael.com).

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Cuánto cuesta• Entrada al Laberinto de Borges, $ 120; niños de 5 a 12 años, $ 60 (www.laberinto deborges.com).• Rafting por el río Atuel para mayores de 5 años, $ 400; doki (30’), $ 600; floating, $ 450; cool river, $ 600 (www.raffeish.com.ar).• Paseo embarcado por el dique Los Reyunos, $ 300; tiro bangi, $ 350; hasta 10 años, $ 250; alquiler de cuatriciclo para mayores de 14 años, $ 400; alquiler de canoa para dos o tres personas, $ 400 la hora; alquiler de kayak individual, $ 200; buceo, $ 1.700 (www.kaike.com.ar).• Pileta flotante en Los Reyunos, $ 200.• Paseo en catamarán, desde $ 150.• Paseo en deslizador (día entero), $ 450.• Rappel y tirolesa, desde $ 300.• Trekking nocturno hasta un alero de pinturas rupestres, $ 300.• Platos en el restaurante de la bodega Familia Ibarra, desde $ 490 (www.bodega familiaibarra.com).​• Visita guiada a Finca El Nevado, $ 50; con degustación de productos regionales, $ 150 (www.fincaelnevado. com). City tour de medio día por San Rafael con degustación en una bodega, $ 540; recorrido por el Cañón del Atuel con vehículo, guía y refrigerio, $ 900;“Día de aventura” (navegación en Los Reyunos, trekking, escalada, tirolesa y rappel), $ 1.350 (www.millantiviajes.com.ar). Dónde informarse En Buenos Aires, Casa de la Provincia de Mendoza: av. Callao 445, tel. 4374-3408.Dónde informarseEn San Rafael, (0260) 442-4217/443-7860.info@sanrafaelturismo.gov.arwww.sanrafaelturismo.gov.arwww.camtursanrafael.com.arwww.turismo.mendoza.gov.ar

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